Artemis II: en unas horas los astronautas regresan a la Tierra y no hay plan B, estos son los riesgos que deben superar
En unas horas concluye el Artemis II de la NASA. El reingreso a la atmósfera terrestre será el momento más riesgoso de toda la misión para los astronautas. Repasamos todo lo que deben salir bien para un amerizaje exitoso.

Ya es hora de regresar a casa. La misión Artemis II culminará con el amerizaje y la recuperación de los cuatro astronautas: en el océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, California.
El momento del reingreso será las 20:07 hora EDT (costa este de EE. UU.). En España, este momento histórico será la madrugada del sábado 11 de abril a las 02:07 horas peninsular. Tras completar su viaje de aproximadamente 10 días hacia la órbita de la Luna y de regreso a la Tierra, la cápsula Orion entrará en la atmósfera terrestre a velocidades cercanas a 40 mil km/h. Un sistema de 11 paracaídas se desplegará en una secuencia precisa para reducir la velocidad de la cápsula Orion y permitir un amerizaje controlado.
La operación y el trabajo coordinado de años de simulaciones tecnológicas recalculando y la coordinación perfecta con en mar y tierra harán posible, junto con los astronautas, que esta misión resulte exitosa de punta a punta.
Los últimos preparativos
Los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen se mantuvieron durante el día 9, preparándose para su regreso a la Tierra, previsto para el viernes 10 de abril, lo que incluye repasar los procedimientos de reentrada y amerizaje y realizar maniobras de corrección de la trayectoria de regreso.
Esta es la lista oficial de canciones que Control de Misión ha reproducido para despertar a los astronautas de @NASAArtemis II a lo largo de su misión: https://t.co/S2Ry5bTofg
NASA en español (@NASA_es) April 9, 2026
Cada canción fue elegida por la tripulación, continuando una tradición que comenzó hace más de 50 pic.twitter.com/8cOsOQRSrN
Koch y Hansen comenzaron desde el día anterior, 9 de abril, guardando el equipo que han utilizado durante la misión, retirando la carga y las redes de los compartimentos, e instalando y ajustando los asientos de la tripulación para asegurar que todos los elementos estén bien sujetos antes de su regreso a la Tierra.
En su último día completo en el espacio, 9 de abril, la tripulación de Artemis II comenzó la mañana con la canción "Lonesome Drifter" de Charley Crockett, mientras se acercaban a la Tierra a 237.115 km.
Como parte de las actividades del día, la tripulación revisó el último informe meteorológico, el estado de las fuerzas de recuperación y el cronograma de entrada. A lo largo del día, también trabajaron en las operaciones posteriores al amerizaje.
Durante la noche del 9 de abril, la nave espacial Orion encendió sus propulsores durante 9 segundos, impulsando a la tripulación de Artemis II hacia la Tierra. Orion en ese momento ya había recorrido más de la mitad del camino de regreso a casa.
They're halfway home.
— NASA (@NASA) April 10, 2026
The Artemis II astronauts have hit the "halfway" mark between the Moon and the Earth. They will splash down in the Pacific Ocean around 8:07 pm ET on Friday, April 10 (0007 UTC on Saturday, April 11), off the coast of San Diego. pic.twitter.com/CQmOuDTVGh
Aproximadamente dos horas antes del encendido, se produjo una pérdida inesperada de señal en el enlace de retorno durante un cambio en la velocidad de transmisión de datos, lo que afectó la transmisión de comunicaciones y telemetría desde la nave espacial a tierra. Se restablecieron las comunicaciones bidireccionales y, poco después, los controladores de vuelo reanudaron los preparativos para el encendido junto con la tripulación.
La tercera maniobra de corrección de la trayectoria de retorno está programada para este mismo 10 de abril, antes de los procedimientos de reentrada.
Así será el paso a paso del amerizaje
Mientras Artemis II se acerca a la Tierra, los equipos de la NASA en tierra firme están ultimando los preparativos para la reentrada y el amerizaje de Orion alrededor de las 02:07 h peninsular del sábado 11 de abril, frente a la costa de San Diego.

Durante la reentrada, el módulo de servicio se separará alrededor de las 01:33 h peninsular, unos 20 minutos antes de que Orion alcance la atmósfera superior al sudeste de Hawái. A las 01:37 h peninsular, una última maniobra de ajuste de trayectoria perfeccionará la ruta de vuelo antes de que la nave espacial inicie una serie de maniobras de balanceo para alejarse de forma segura del equipo que se desprende.
A medida que Orion desciende a unos 122 km de altitud, la nave espacial entrará en un período de interrupción de comunicaciones programado de seis minutos a las 01:53, debido a la formación de plasma alrededor de la cápsula durante el pico de calentamiento. Se espera que la tripulación experimente hasta 3.9 G en un perfil de aterrizaje nominal.

Tras salir del estado de oscuridad, la cápsula Orion se desprenderá de la cubierta de su compartimento delantero, desplegará sus paracaídas de frenado cerca de los 6700 metros a las 2:03 h peninsular y, a continuación, desplegará sus tres paracaídas principales alrededor de los 1830 metros a las 1:04 para reducir la velocidad de la cápsula antes del amerizaje frente a la costa de San Diego.
Dos horas después del amerizaje, cuando ya sea seguro, la tripulación será extraída de la cápsula Orion por un equipo de buzos de la Marina de EEUU, en botes pequeños, junto con el equipo líder en aguas abiertas de la NASA, y trasladada por aire al USS John P. Murtha.
Equipos de rescate recogerán a la tripulación, se usarán dos helicópteros, una vez a bordo del buque, los astronautas se someterán a evaluaciones médicas posteriores a la misión antes de regresar a tierra para abordar un avión con destino al Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.
Riesgos que enfrentan los astronautas en el reingreso a la atmósfera y amerizaje
El momento en que la cápsula Orion regresa a la Tierra es el más crítico de toda la misión. A unos 40.000 km/h atraviesa la atmósfera envuelta en plasma con temperaturas más altas que la lava y durante algunos minutos la comunicación con la Tierra desaparece.
No hay frenos, ni posibilidad de dar marcha atrás, solo deben confiar en la física, la ingeniería, y los años de estudio y ardua preparación por parte de cada integrante del inmenso grupo de la misión Artemis II. Cada cálculo, cada material, cada una de las miles de simulaciones hechas exige que esas cuatro personas lleguen vivas a la Tierra.
El escudo térmico de Orion frente a temperaturas de 2700 °C
La cápsula Orion de la NASA, con sus cuatro astronautas, ingresará a la atmósfera terrestre, como dijimos, a unos 40 mil km/h (velocidad de retorno lunar). A esta velocidad hipersónica, la fricción atmosférica generará una envoltura de plasma supercaliente alrededor de la nave, elevando la temperatura exterior hasta los 2760 °C.

El riesgo principal recae en la integridad del escudo térmico (Thermal Protection System). Cualquier fisura microscópica o anomalía en la tasa de ablación térmica podría comprometer catastróficamente el módulo de la tripulación.
Interrupción de las comunicaciones (el llamado “Blackout”)
El intenso calor disocia las moléculas del aire, creando una capa de plasma fuertemente ionizado. Esta envoltura actuará como una jaula electromagnética que bloqueará temporalmente la telemetría y la radiocomunicación.
Durante estos críticos minutos, los centros de control de la NASA y la Agencia Espacial Canadiense (CSA) quedarán "a ciegas", dependiendo enteramente de la navegación automatizada preprogramada de la nave Orion.
Fuerzas G y vibraciones severas
La brusca desaceleración aerodinámica someterá a los astronautas a intensas fuerzas G y violentas vibraciones. Este entorno dinámico conlleva riesgos físicos y biomecánicos. Las fuertes cargas de reingreso pueden causar desde desorientación espacial transitoria hasta fatiga extrema, representando un riesgo crítico de lesiones si los trajes de presión (LEA) y los sistemas de atenuación de impacto en los asientos no funcionan correctamente.
Despliegue de 11 paracaídas de manera secuencial
Para reducir la velocidad de caída libre desde la barrera del sonido hasta unos seguros 32 km/h para el amerizaje, Orion depende de un sistema crítico de 11 paracaídas. Estos deben desplegarse en una secuencia cronometrada y altimétrica exacta.

Un fallo técnico en la eyección de los paracaídas de frenado, el enredo de las líneas de suspensión o una apertura asimétrica en los paracaídas principales supondrían un impacto letal para los astronautas contra el océano.
Amerizaje y supervivencia acuática
El contacto final en el océano Pacífico presenta el último gran desafío. El oleaje severo o fuertes vientos podrían volcar la cápsula en el agua, dificultando la extracción de los astronautas, por eso es muy importante el estado del tiempo, sobre todo las velocidades de viento y cambios de dirección, en la región delimitada para el amerizaje.

La tripulación, apoyada por equipos navales de recuperación ensayados en conjunto por la NASA, ESA y CSA, debe estar preparada frente al riesgo de filtraciones de agua, mareos y la peligrosa inhalación de gases residuales tóxicos (productos de combustión del sistema de control de reacción) generados por la propia cápsula.
Ya casi es hora de regresar a casa
— NASA en español (@NASA_es) April 9, 2026
El amerizaje de la misión @NASAArtemis II está previsto para el 10 de abril a las 8:07 p.m. EDT. En este video, Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación, te explica cómo será esta operación. pic.twitter.com/ZCpBhULS3i
Llegó el momento, hoy es el gran día del regreso de la tripulación de Artemis II luego de haber cumplido sus objetivos a la perfección, con múltiples récords y haciendo historia, permitiendo que las generaciones actuales (que en su mayoría no vivieron las misiones Apolo), puedan sentir la inconmensurable sensación de adrenalina, emoción y satisfacción, que provoca poder ver con sus propios ojos una misión tripulada al espacio exterior.

Este es sin dudas el puntapié inicial de nuevos y muy ambiciosos objetivos del ser humano en el espacio, poniendo a prueba toda nuestras capacidades intelectuales para el desarrollo de la ciencia y la tecnología de maneras inimaginables.