La caída del 77 % en el número de jaguares hembras enciende la alarma para la conservación en la Amazonia

Una investigación revela que la aparente estabilidad de la población de jaguares en las zonas de bosques inundables de la Amazonía oculta una fuerte disminución del número de hembras, lo que pone en riesgo la reproducción y aumenta el riesgo de un colapso futuro.

Según la investigación, esta disminución pone en riesgo la renovación de la población local, ya que las hembras garantizan la reproducción de la especie. Crédito: Emiliano Ramalho/Instituto Mamirauá
Según la investigación, esta disminución pone en riesgo la renovación de la población local, ya que las hembras garantizan la reproducción de la especie. Crédito: Emiliano Ramalho/Instituto Mamirauá

Si bien la población total de jaguares se mantuvo estable entre 2005 y 2022 en la Reserva de Desarrollo Sostenible Mamirauá, en Amazonas, un nuevo estudio revela un cambio preocupante en la composición de estos animales. Durante este período, el número de hembras disminuyó un 77 %, mientras que la densidad de machos aumentó, lo que enmascara una posible disminución en la capacidad reproductiva de la especie.

La investigación, desarrollada por el Instituto Mamirauá para el Desarrollo Sostenible en colaboración con la organización internacional Panthera y publicada en la Revista de Ecología Aplicada, estima que la región alberga aproximadamente 610 jaguares. Según los investigadores, la aparente estabilidad de la población oculta un desequilibrio que podría comprometer la regeneración natural de la especie en las próximas décadas.

"El patrón observado sugiere que poblaciones aparentemente estables podrían estar enfrentando amenazas significativas", afirma Emiliano Esterci Ramalho, director técnico-científico del Instituto Mamirauá y coautor del estudio. Según él, la continua disminución de hembras representa un riesgo, ya que son las responsables de la reproducción, la crianza y la supervivencia de la descendencia que garantizará la continuidad de la población.

Los cambios en la dinámica demográfica preocupan a los investigadores

Una de las principales hipótesis planteadas por los científicos apunta a una mayor disminución de machos en la población, posiblemente debido a la caza. Esta pérdida abre espacio para la inmigración de nuevos machos de zonas vecinas. Las hembras, por otro lado, tienden a establecer sus territorios cerca de donde nacieron, lo que hace que su reemplazo sea mucho más lento y limitado.

La llegada de nuevos machos también puede incrementar la incidencia de infanticidio, un comportamiento observado en grandes felinos en el que los machos matan a las crías para que las hembras regresen al período reproductivo. Esta dinámica reduce la incorporación de nuevos individuos, especialmente de futuras hembras, lo que agrava aún más el desequilibrio observado.

Además, los investigadores creen que las enfermedades infecciosas podrían estar contribuyendo a la disminución de la población de jaguares hembra. Entre los agentes identificados en jaguares de la región se encuentran el virus del Nilo Occidental, el virus de la encefalitis de San Luis, el virus del moquillo canino y el virus de la leucemia felina (FeLV). La influencia de estas enfermedades en la supervivencia y reproducción de las hembras deberá investigarse en estudios posteriores.

El riesgo de colapso refuerza la importancia de la conservación

Los datos muestran que la tasa de supervivencia de los individuos adultos se mantiene alta, en 0,76 en una escala de cero a uno. En contraste, la incorporación de nuevas hembras a la población es baja, alcanzando solo 0,15. Para los investigadores, la constante inmigración de machos podría estar enmascarando una pérdida gradual de la capacidad reproductiva de la población local.

Eamalho advierte que, de continuar esta tendencia, la población podría colapsar . "Podría llegar un momento en que no tengamos suficientes hembras para mantener la población, lo que provocaría una disminución en el número total de individuos", explica. Según él, preservar a las hembras es fundamental para garantizar el nacimiento, la crianza y la supervivencia de las nuevas generaciones de jaguares.

En respuesta a este problema, el Instituto Mamirauá se propone ampliar su labor de conservación con las comunidades de la región, compartiendo los resultados de las investigaciones y fortaleciendo las acciones conjuntas para proteger la especie. El estudio también refuerza el papel de los bosques de llanura aluvial de la Reserva de Desarrollo Sostenible Mamirauá como uno de los principales refugios para jaguares en el planeta, albergando una de las mayores densidades de estos felinos jamás registradas y resaltando la importancia de preservar este ecosistema para el futuro de la especie.

Referencia de la noticia

Ministério da Ciência, Tecnologia e Inovação (MCTI). (2026). Número de onças-pintadas fêmeas caí 77% nas regiões de florestas inundáveis da Amazônia.