La misión BepiColombo se acerca a Mercurio tras casi 8 años y miles de millones de kilómetros recorridos
La misión conjunta de la ESA y JAXA ha dejado atrás una de sus etapas más delicadas y prepara ahora la llegada de sus dos orbitadores al planeta.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha confirmado la separación del Módulo de Transferencia a Mercurio, una maniobra necesaria antes de que las dos naves científicas de BepiColombo continúen su camino. Se trata de una misión conjunta dela ESA con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) y tiene como destino Mercurio, el planeta terrestre de menor tamaño del Sistema Solar.
Tras la separación, el Orbitador Planetario a Mercurio (MPO) y el Orbitador Magnetosférico de Mercurio (MMO), denominado Mio, quedan preparados para la siguiente fase del viaje. La primera aproximación está prevista para el 21 de noviembre, aunque la llegada exigirá varios meses de operaciones especialmente complejas.
BepiColombo afronta la última etapa del viaje
La señal captada por la antena de espacio profundo permitió comprobar el estado de la nave después de la separación. “La señal recibida a través de nuestra antena de espacio profundo confirma que la nave espacial está sana y operativa según lo esperado. Las naves espaciales MPO y Mio están ahora en camino hacia la inserción en la órbita de Mercurio”, ha confirmado la ESA.
Mercury Transfer Module separation confirmed!
— European Space Agency (@esa) September 3, 2026
After nearly eight years in space and billions of kilometres travelled, #BepiColombo's Mercury Transfer Module has successfully separated.
Signal acquired via our Cebreros deep-space antenna confirms the spacecraft is healthy pic.twitter.com/es5v8DqpAT
El calendario previsto contempla una primera aproximación para el día 21 de noviembre. Sin embargo, ese momento no supondrá la entrada inmediata en la órbita del planeta. Ignacio Tanco, jefe de Operaciones de Misiones al Sistema Solar Interior de la ESA, explicó a al Agencia EFE que “BepiColombo no llegará a Mercurio en un momento concreto, sino que lo hará durante varios meses de intensas operaciones de alto riesgo”.
La misión llega así a una fase especialmente exigente después de casi ocho años en el espacio. El objetivo es colocar por separado los dos orbitadores científicos que forman el núcleo de BepiColombo, cada uno con una función dentro del estudio de Mercurio.
BepiColombo estudiará la superficie y el interior de Mercurio
El MPO pertenece a la ESA, mientras que el Mio ha sido proporcionado por la agencia japonesa JAXA. Ambos trabajarán sobre distintos aspectos del planeta para obtener información sobre su composición, su estructura y los procesos que afectan a su entorno inmediato.

Entre las cuestiones científicas que abordará BepiColombo figuran el funcionamiento de la magnetosfera, su relación con el viento solar y las características del interior de Mercurio. También se estudiará su gran núcleo de hierro y el origen de su campo magnético.
Los instrumentos de la misión permitirán elaborar mapas de la composición química y elemental de la superficie, además de obtener imágenes de sus formaciones. Con estos datos, los científicos buscan “saber más sobre el origen y la evolución de un planeta próximo a su estrella progenitora” y reconstruir parte de su historia.
Los cinco grandes interrogantes sobre Mercurio
BepiColombo recibe su nombre de Giuseppe Colombo, el matemático e ingeniero italiano del siglo XX especialmente reconocido por su trabajo en el planeta Mercurio, y al que se conocía como Bepi Colombo. Entre sus trabajos más famosos figura la explicación de la particular rotación de Mercurio: el planeta completa tres giros sobre su eje mientras realiza dos órbitas alrededor del Sol.

Mercurio se encuentra tan cerca de nuestra estrella que resulta especialmente difícil colocar una nave en su órbita. De hecho, pese a ser el planeta más pequeño del Sistema Solar, alcanzar Mercurio plantea mayores dificultades para un orbitador que llegar hasta Plutón. BepiColombo será únicamente la segunda y la tercera misión orbital enviada al planeta.

La misión pretende responder, entre otras, a cinco preguntas clave sobre Mercurio:
- ¿Dónde se formó el planeta?
- ¿Existe realmente agua en Mercurio?
- ¿Mercurio está vivo o muerto?
- ¿Por qué presenta una superficie tan oscura?
- ¿Cuál es el origen de su campo magnético?
Las respuestas pueden aportar información sobre la formación y evolución de Mercurio y, al mismo tiempo, ayudar a comprender mejor la historia del Sistema Solar.