La NASA confirma el paso del meteorito Apophis: "uno de los acercamientos a la Tierra más cercanos jamás registrados"
El próximo 13 de abril de 2029, un visitante rocoso de dimensiones colosales cruzará el cielo nocturno, situándose a una distancia menor que la de nuestros propios satélites artificiales.

La vigilancia espacial ha puesto su mirada en una fecha muy concreta del calendario. El tránsito de Apophis, una mole pétrea que por su tamaño y cercanía ha captado la atención de los centros de vigilancia de todo el planeta , está cada vez más cerca. Aunque su nombre nos remite a divinidades antiguas asociadas a la destrucción, los datos actuales ofrecen una perspectiva mucho más calmada y emocionante para los amantes del cosmos.
Es, según la NASA, "uno de los acercamientos a la Tierra más cercanos jamás registrados" . La magnitud de este cuerpo, que supera con creces las medidas de monumentos como la Torre Eiffel, permitirá que sea detectado sin necesidad de prismáticos o telescopios desde varias zonas del planeta. La comunidad científica espera con gran expectación la llegada de esta fecha para poner a prueba todas sus herramientas de medición nocturna.
Trayectoria del meteorito Apophis y aproximación a la Tierra
El calendario astronómico tiene marcada en rojo la fecha del viernes 13 de abril de 2029 . En ese instante, el objeto 99942, o Apophis, se ubicará a apenas 32.000 kilómetros de nuestra superficie terrestre . Hablamos de un espacio físico realmente reducido si consideramos las escalas del universo. Es una separación menor a la que se encuentran algunos de los satélites que gestionan nuestras señales digitales. Nunca antes la humanidad ha tenido la opción de documentar un suceso así con la tecnología moderna.
NASA confirms: The "God of Chaos" asteroid will streak visibly across the night sky in 2029 no threat to Earth, but an unforgettable show!In just three years, on April 13, 2029, the asteroid 99942 Apophis named after the ancient Egyptian god of chaos, darkness, and pic.twitter.com/KbCzMMUQ6P
— Black Hole (@konstructivizm) April 16, 2026
Los especialistas confirman que esta roca de 375 metros de diámetro realizará un sobrevuelo que no pondrá en peligro a la Tierra. Pese a que su descubrimiento inicial en 2004 despertó ciertas alarmas por posibles colisiones futuras, los nuevos análisis han despejado cualquier duda. No habrá impacto ni en esta década ni en el próximo siglo. La tranquilidad es absoluta entre los expertos que monitorizan cada movimiento de esta estructura fósil que viaja por el sistema solar.
Lo más fascinante de esta visita es la visibilidad que ofrecerá a los habitantes del hemisferio oriental esa noche. Si las nubes no lo impiden, los residentes de Europa, África y algunas zonas de Asia podrán observar un punto luminoso surcando el cielo. Será un evento único para una generación entera que podrá ver, a simple vista, un resto primordial de la creación planetaria. Nunca un objeto tan voluminoso había pasado tan cerca sin suponer un riesgo directo para nuestras ciudades.
Propósitos de la NASA para el encuentro con el asteroide Apophis
Para la comunidad científica, este acercamiento representa una oportunidad de oro que califican como totalmente sin precedentes. La atracción de nuestro mundo ejercerá una presión física sobre la roca mientras cruza nuestras inmediaciones. Se esperan cambios en su ritmo de giro y quizás pequeños temblores en su corteza. Este laboratorio natural permitirá entender mejor la formación de los planetas. Cada dato recolectado será vital para descifrar la historia del sistema donde residimos.

Este objeto, que algunos comparan con la forma de un cacahuete gigante, es un auténtico archivo histórico de material antiguo. Al estudiar su composición, los expertos pueden obtener pistas sobre elementos que existen hace millones de años. La colaboración entre distintas agencias asegura que no se pierda información durante las horas que dura el tránsito. Es la ocasión idónea para analizar la resistencia de los materiales que componen estos antiguos restos del sistema solar.
Además de la observación pasiva, existen algunas propuestas mundiales para seguir al viajero en su trayectoria por el espacio. La idea es ver de cerca cómo se deforma o si sufre desprendimientos por la atracción gravitatoria de la Tierra. Estas maniobras son fundamentales para la defensa planetaria en el futuro. Conocer la densidad y la estructura interna de estos visitantes permitirá diseñar las mejores estrategias de seguridad.
Gran expectación por este evento astronómico
El interés que despierta este suceso trasciende los muros de los laboratorios y llega a toda la sociedad. Miles de personas ya se preparan para seguir las retransmisiones en directo que ofrecerán los centros de investigación. Aunque el riesgo de choque sea inexistente, la mística que rodea a este meteorito con apodo de deidad sigue alimentando la imaginación. Es un recordatorio de nuestra posición en un universo dinámico y lleno de objetos en movimiento.

Tras su paso en 2029, la enorme masa de piedra comenzará su órbita solar para volver a visitarnos en 2036. Sin embargo, ese encuentro ocurrirá a una distancia mucho mayor y no tendrá el mismo impacto visual. Por eso, todos los esfuerzos están centrados en exprimir al máximo la cita de esta década. Los mejores telescopios ya están reservados para capturar cada detalle de su silueta frente a las estrellas, y cada fotografía nos acercará un poco más a la comprensión del cosmos.