La NASA elige dos fotos del eclipse solar en España por el insólito color dorado que mostró la corona en su totalidad

El eclipse solar del 12 de agosto dejó una imagen poco habitual: la corona adquirió un tono dorado sobre España por la posición del Sol y el humo de los incendios.

La NASA elige una foto del eclipse solar tomada en Zamora por el llamativo color dorado de la corona durante la totalidad. Imagen: RUI SANTOS / NASA
La NASA elige una foto del eclipse solar tomada en Zamora por el llamativo color dorado de la corona durante la totalidad. Imagen: RUI SANTOS / NASA

España vivió el 12 de agosto un eclipse total de Sol que pudo observarse con el astro muy cerca del horizonte. Esa posición tuvo una consecuencia inesperada en las imágenes: la corona solar presentó una tonalidad dorada poco habitual. La NASA escogió una fotografía captada en Benavente, Zamora, como imagen astronómica del día. La instantánea fue realizada por Rui Santos, del estudio Living Impressions, y procesada mediante HDR a partir de varias exposiciones.

La tonalidad no respondió únicamente a la posición del Sol. Al encontrarse tan bajo, su luz tuvo que atravesar una mayor cantidad de aire antes de llegar hasta los observadores. Ese recorrido dispersó parte de la luz azul y dejó mayor presencia de tonos cálidos. A ello se añadió el humo procedente de incendios forestales próximos, que funcionó como un segundo filtro atmosférico y reforzó todavía más el color dorado.

Eclipse solar: por qué la corona apareció dorada en España

La explicación ofrecida por la NASA parte de un factor muy concreto: la altura del Sol durante la totalidad. En España, el eclipse coincidió con un momento próximo al atardecer, cuando el astro se encontraba cerca del horizonte. La luz solar atravesó entonces una capa de aire mayor que en otras posiciones del cielo, alterando la percepción de sus tonalidades.

La atmósfera dispersa con mayor facilidad la luz azul, mientras que otros tonos permanecen con más presencia en esas condiciones. El resultado fue una iluminación cálida alrededor del Sol eclipsado. El humo acumulado en el aire añadió otro efecto, ya que dispersó parte de la luz azul que todavía quedaba y reforzó el aspecto dorado registrado en las fotografías.

Sin embargo, la corona no fue completamente dorada. En el borde izquierdo del Sol apareció una protuberancia de color rosado provocada por la emisión de hidrógeno. Ese elemento conservó su tonalidad y permitió distinguirlo del resto de la estructura visible durante la totalidad.

La NASA eligió imágenes del eclipse solar tomadas en España

La primera fotografía seleccionada por la agencia espacial estadounidense fue realizada en Benavente, Zamora. Rui Santos recurrió a varias exposiciones para crear una imagen procesada con técnica HDR, en la que la corona destaca sobre el cielo y muestra el efecto de las condiciones atmosféricas presentes durante el eclipse.

Un día después, el 13 de agosto, la NASA volvió a escoger una imagen relacionada con el mismo fenómeno. En esta ocasión, la fotografía mostraba la corona sobre la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Pilar, mientras su reflejo podía verse en el río Ebro. La agencia describió la escena como "dos eclipses".

La NASA explicó también que quienes estuvieron presentes durante la totalidad pudieron percibir cambios en el entorno. Según la agencia, algunos observaron "un escalofrío, el silencio de los pájaros, el zumbido confuso de los insectos y la admiración compartida por muchos". El fenómeno fue, por tanto, visible tanto en el cielo como en la respuesta del entorno.

Un eclipse solar dentro de una secuencia excepcional

El eclipse atravesó España después de pasar por el Ártico, Groenlandia e Islandia. Las condiciones meteorológicas complicaron su observación en esos territorios, mientras que España concentró una parte especialmente accesible de la franja de totalidad. Además, el Sol permaneció muy bajo, una circunstancia poco favorable para determinadas observaciones astronómicas, pero interesante para combinar el fenómeno con paisajes y edificios.

Fotografía de primer plano del eclipse total de Sol en Palazuelos de Eresma, Segovia, Castilla y León, España, el 12 de agosto de 2026.
Fotografía de primer plano del eclipse total de Sol en Palazuelos de Eresma, Segovia, Castilla y León, España, el 12 de agosto de 2026.

El 12 de agosto también abrió una sucesión poco habitual de eclipses solares sobre España. El siguiente llegará en 2027 y el tercero se producirá en 2028, aunque este último será anular. Según el texto de la NASA, una secuencia de tres eclipses de estas características tardará miles de años en repetirse.

La agencia estudia estos fenómenos, entre otras razones, porque "ayudan a los científicos a comprender por qué la corona es millones de grados más caliente que la superficie del Sol". También solicita la participación de ciudadanos entusiastas, que pueden aportar observaciones sobre la fauna, fotografías de la corona y registros de temperatura del aire y las nubes. En el lado malo del eclipse, más de 1.000 personas fueron atendidas durante las 48 horas siguientes, en su mayoría por problemas oculares.