¿Afecta el cambio climático a todos? Estudio demuestra que los riesgos se subestiman sistemáticamente
Mucha gente cree que el cambio climático es principalmente un problema ajeno. Su propia vulnerabilidad suele subestimarse, concluye un nuevo estudio.

Muchas personas están convencidas de que el cambio climático afecta principalmente a otros: vecinos, otros países o generaciones futuras. Tienden a subestimar sus propios riesgos. Un análisis exhaustivo de estudios internacionales revela lo generalizada y persistente que es esta percepción.
– Dr. Magnus Bergquist, Departamento de Psicología, Universidad de Gotemburgo.
Investigadores de la Universidad de Gotemburgo, recopilaron los resultados de 83 estudios individuales de 17 países. El análisis incluyó las evaluaciones de más de 70,000 participantes. Los hallazgos muestran que los riesgos climáticos se subestiman sistemáticamente, al menos en lo que respecta al impacto personal.
En general, el 65 % de los encuestados calificó su riesgo personal de verse afectado por el cambio climático como menor que el riesgo para los demás. Esto se mantuvo independientemente de si el estudio se centró en fenómenos extremos como olas de calor e inundaciones, o en las consecuencias más generales del cambio climático. “Los estudios que recopilamos no miden el riesgo real de las personas”, explica el Dr. Magnus Bergquist, del Departamento de Psicología.
También es importante con quién se comparan las personas. El análisis muestra que el sesgo es mayor cuando la comparación es muy abstracta, como con “los demás”, conciudadanos o incluso la humanidad entera. El efecto es significativamente menor cuando se utilizan puntos de referencia concretos, como los vecinos.
Resiliencia sobreestimada
Las diferencias regionales también influyen. Paradójicamente, la llamada discrepancia entre uno mismo y los demás fue particularmente pronunciada al evaluar regiones de bajo riesgo como Europa y menor cuando se trató de regiones de alto riesgo como Asia.
En 81 de los 83 conjuntos de datos examinados, los participantes calificaron su propio riesgo como menor que el de los demás o que el promedio. Solo dos estudios con agricultores en China y Corea del Sur fueron la excepción. "Esto sugiere que la experiencia directa reduce el efecto", explica Pär Bjälkebring, psicólogo de la Universidad de Gotemburgo.
Los investigadores atribuyen esta percepción a mecanismos psicológicos bien conocidos. Las personas tienden a sobreestimar sus propias capacidades y resiliencia, atribuyendo los riesgos a grupos más abstractos. Si bien esta tendencia psicológica ahorra energía cognitiva, puede tener consecuencias problemáticas.

Porque las evaluaciones de riesgos distorsionadas también influyen en el comportamiento. Quienes creen estar menos afectados ven menos motivos para cambiar su propio comportamiento o apoyar medidas políticas. Precisamente aquí reside el peligro, explica Bergquist.
El análisis deja claro que, para una política climática eficaz, no basta con comunicar datos sobre el aumento de las temperaturas y los fenómenos meteorológicos extremos. Es igualmente importante comprender los filtros psicológicos de la percepción y concienciar sobre la propia vulnerabilidad.
Referencia de la noticia
Meta-analytical evidence of a self–other discrepancy in climate change-related risk perceptions, Sandlund, I., Bjälkebring, P. & Bergquist, M. (2026): Nature Sustainability.