Muestras de hielo conservadas en una cueva diseñada en la Antártida para los científicos del futuro

En la Antártida, los científicos han diseñado una especie de bóveda de hielo, excavada en el suelo, para almacenar núcleos de hielo, estudiarlos y permitir que futuros investigadores luchen mejor contra el calentamiento global.

El derretimiento de los hielos se acelera a simple vista
El derretimiento de los hielos se acelera a simple vista

El cambio climático está provocando numerosas consecuencias, tan catastróficas para el medio ambiente como para los seres vivos. Aumento del nivel del mar, temperaturas disparadas, aire cada vez más contaminado… el cambio climático no perdona a nadie, y menos aún al continente blanco. Sin embargo, fue en la Antártida donde los científicos decidieron crear Ice Memory.

Los núcleos de hielo son extremadamente frágiles

Ice Memory es el nombre del santuario dedicado a la preservación de núcleos de hielo obtenidos por científicos. Su objetivo es recopilar la mayor cantidad de información posible sobre nuestra historia climática, utilizando estos archivos únicos, para que futuros investigadores puedan conocer y comprender esta historia y formular hipótesis sobre el futuro del planeta.

Ice Memory debería ayudar en la lucha contra el calentamiento global

Para el climatólogo Tom Matthews, esta preservación es una responsabilidad esencial para garantizar la longevidad de los archivos.

“La conservación de los núcleos de hielo garantiza a las futuras generaciones de científicos la oportunidad de estudiarlos, para que podamos seguir comprendiendo cómo responden las regiones heladas al calentamiento global.”

El deshielo se acelera y los investigadores se esfuerzan al máximo por preservar la información necesaria para detenerlo. De ahí la importancia del santuario Ice Memory, ubicado en el corazón de la Antártida.

Se trata de una cueva de hielo con forma de iglú, a 3230 metros de altitud, donde la temperatura se mantiene a -51 °C. Contiene numerosos núcleos de hielo extraídos de los lugares más amenazados del planeta, pero también de aquellos que aportan mayor información.

Los científicos de las generaciones futuras contarán con información fundamental.
Los científicos de las generaciones futuras contarán con información fundamental.

Este tipo de bóveda contiene tesoros invaluables para los científicos del mañana, quienes podrán rastrear el pasado para acercarse mejor al futuro y, tal vez, cambiar el rumbo, como explicó el profesor y presidente de la Fundación Ice Memory, Thomas Stocker.

"Dentro de cincuenta o cien años, los científicos tendrán capacidades analíticas que hoy ni siquiera podemos imaginar."

Pero la tarea es arriesgada. Transportar estos núcleos de hielo, recolectados en todo el mundo, no es tarea fácil. Deben atravesar una amplia gama de climas, desde los más fríos hasta los más tropicales. La Fundación Ice Memory se ha dado diez años para recolectar muestras de diferentes lugares. Desde los Andes sudamericanos hasta Svalbard en Noruega, pasando por las montañas del Hindu Kush, los científicos se lo toman con calma, a pesar de la emergencia climática.

¿Podría revertirse el calentamiento global gracias a este proyecto?
¿Podría revertirse el calentamiento global gracias a este proyecto?

Actualmente, el estatus legal de este sistema, en particular en lo que respecta a los núcleos de hielo, sigue sin estar claro, y el progreso de un proyecto de este tipo depende de la financiación y la colaboración internacional. Esta iniciativa requiere ahora el apoyo de instituciones globales.

Referencia de la noticia

Natalie Berry. (2026). En Antarctique, un sanctuaire pour préserver la mémoire des glaciers.