¿Sustancias psicodélicas para apoyar a pacientes en cuidados paliativos? Muchos médicos así lo esperan
El uso de fármacos psicoactivos podría ser una respuesta al sufrimiento físico y mental de los pacientes terminales. Muchos médicos luchan por legalizar el uso de estas sustancias.

Salud mental. Nos concierne a todos y se ha convertido en un asunto verdaderamente significativo —esencial para nuestro bienestar—, particularmente desde la crisis de la COVID-19. Con toda razón, ha cobrado mayor protagonismo y ahora se aborda con la misma seriedad que la salud física o cardíaca.
Adquiere una importancia aún mayor cuando se trata de personas que reciben cuidados paliativos. Los expertos han comprendido plenamente este hecho. Es por ello que, en ciertos países, se administran intencionadamente sustancias psicoactivas a personas que padecen enfermedades graves.
Sustancias que pueden reducir significativamente la ansiedad
En Canadá, por ejemplo, en los últimos cinco años, aproximadamente 400 pacientes han podido acceder legalmente a la psilocibina, el principal compuesto activo presente en los hongos alucinógenos.
De este modo, las drogas psicodélicas parecen constituir un medio eficaz para aliviar considerablemente el dolor físico de los pacientes, sirviendo al mismo tiempo como herramienta para ayudarles a afrontar la propia naturaleza psicológica de su afección. Representan un recurso innegable que muchos médicos consideran indispensable para brindar una atención integral.
Estas drogas siguen prohibidas en varios países
Manish Agrawal es médico y filósofo radicado en los Estados Unidos. En su opinión, es la dimensión psicológica la que revela la verdadera transformación en los pacientes. "La vida de los pacientes no cambia, pero su forma de interpretarla, ciertamente sí. Son capaces de relatar toda la historia de su vida sin que su enfermedad acapare el protagonismo", explica. Una verdadera victoria en sí misma.
En 2011, la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), llevó a cabo un estudio en el que participaron cerca de una docena de personas que padecían cáncer en etapa avanzada.
Estos pacientes recibieron tratamiento con dichas drogas, y los resultados demostraron una drástica reducción en sus niveles de ansiedad.
Estas sustancias "permiten a la persona reflexionar sobre su vida, evaluar qué es lo que verdaderamente importa y resulta esencial para ella. Y esto, a menudo, alivia su sufrimiento", explica Anthony Bossis, psicólogo clínico de la NYU. Por el momento, estas sustancias permanecen prohibidas en los Estados Unidos, pero esa situación podría cambiar pronto.

De hecho, ante la presión ejercida por ciertos expertos médicos, las agencias gubernamentales se enfrentan a la siguiente interrogante: "¿Deberían administrarse estos fármacos como parte de los cuidados paliativos?".
Muchos médicos confían en que se produzcan avances rápidos. "Necesitamos herramientas más eficaces para tratar las enfermedades avanzadas y los problemas relacionados con el final de la vida a los que nos enfrentamos actualmente", afirma el científico Manish Agrawal.
En su opinión, no cabe duda: las sustancias psicoactivas "se sitúan entre las herramientas más poderosas" jamás vistas. Y esta idea está ganando terreno en todas partes, incluso en Europa. Desde el 1 de enero, la República Checa se ha convertido en el primer país de la Unión Europea en legalizar el uso de la psilocibina en la psicoterapia.
Esto representa un auténtico rayo de esperanza para los numerosos médicos que abogan por el uso de estos fármacos. No obstante, cabe hacer una advertencia: estos medicamentos no son adecuados para todos los pacientes. Manish Agrawal explica que lo más aconsejable es evitar su uso en pacientes que padecen psicosis o enfermedades cardíacas.
De hecho, estas sustancias pueden desencadenar dolores de cabeza, náuseas o incluso un aumento de la presión arterial. Asimismo, subraya que resulta fundamental recibir tratamiento de profesionales que hayan recibido la formación adecuada.