Una empresa británica ha instalado una fábrica con un horno en el espacio

¿Has oído hablar de un horno espacial? Una empresa con sede en el Reino Unido está construyendo uno capaz de producir suficiente material semiconductor para fabricar 10 000 chips.

En el futuro, se podrían fabricar en el espacio materiales de calidad superior para construir chips de alta calidad.
En el futuro, se podrían fabricar en el espacio materiales de calidad superior para construir chips de alta calidad.

Space Forge, con sede en Cardiff, ha hecho exactamente lo que su nombre indica: instalar una forja en el espacio. La empresa envió un horno del tamaño de un microondas en un cohete SpaceX el verano pasado y desde entonces lo ha estado probando para fabricar semiconductores en el espacio.

¿Por qué forjar en el espacio?

La forja es fundamental para los avances tecnológicos que la humanidad ha alcanzado a lo largo de los siglos. La capacidad de fundir ingredientes a altas temperaturas para fabricar nuevos materiales o equipos con mayor resistencia y durabilidad ha sido crucial para el desarrollo humano.

Desde la construcción de herramientas de caza hasta armas, maquinaria pesada y componentes como engranajes, turbinas o ejes, la forja ha sido crucial en la historia de la humanidad.

Sin embargo, Space Forge está llevando esta capacidad a otro nivel mediante la forja en el espacio. Su objetivo es fabricar semiconductores (materiales utilizados en todo, desde teléfonos inteligentes hasta cargadores de vehículos eléctricos) con mayor pureza en el espacio.

Los semiconductores tienen la capacidad innata de comportarse como conductores o aislantes, dependiendo de sus condiciones ambientales. Esta capacidad se debe a la singular disposición de los átomos dentro de su estructura tridimensional.

Al forjarse en la ingravidez del espacio, estos átomos se alinean perfectamente. Además, no hay contaminantes que puedan filtrarse, lo que da lugar a semiconductores hasta 4000 veces más puros que los fabricados en la Tierra.

El próximo desafío

En verano, SpaceForge lanzó su primer horno al espacio y lo ha estado probando exhaustivamente desde entonces. Operado remotamente desde el centro de control de la misión en Cardiff, el horno es capaz de generar temperaturas de 1000 grados Celsius

Las imágenes transmitidas a la Tierra muestran bolas de plasma de gas sobrecalentado brillando intensamente dentro del horno. Tras demostrar su capacidad para encender un horno en el espacio, el equipo busca construir un horno capaz de producir suficiente material semiconductor para fabricar 10000 chips.

Estos chips se utilizarán en torres de telefonía móvil, cargadores de coches e incluso en aplicaciones aeroespaciales en el futuro. Sin embargo, existe un obstáculo importante: la empresa necesita encontrar la manera de traer este material de vuelta a la Tierra.

Los materiales fabricados en el espacio aún necesitan reingresar a la atmósfera terrestre y soportar temperaturas extremadamente altas durante este proceso. Space Forge planea probar un escudo térmico llamado Pridwen, en honor al escudo del Rey Arturo, que protegerá los materiales durante el reingreso.

Si Space Forge tiene éxito, varias empresas buscarán fabricar en el espacio. No solo semiconductores, sino también productos farmacéuticos y tejidos humanos, que se beneficiarán de la fabricación en gravedad cero, según informó la BBC.

Space Forge podría ser una plataforma que permitiría a las personas llevar a cabo esta fabricación y traer de forma segura el material a la Tierra.