Una maceta, unas semillas y un rincón soleado pueden ser suficientes para llenar de flores un balcón durante los meses más cálidos.
Una maceta, unas semillas y un rincón soleado pueden ser suficientes para llenar de flores un balcón durante los meses más cálidos.
Cae el sol y el jardín cambia. El perfume aparece de golpe, dura unas horas y desaparece con la llegada del día. Así vive este arbusto que convirtió el reloj biológico en una de sus principales virtudes.
Los centros de jardinería del Reino Unido se abastecen de árboles provenientes de un puñado de grandes viveros, los cuales, a su vez, han optado por variedades más resistentes capaces de soportar los rigurosos veranos británicos.
No todas las plantas responden bien a la porosidad. Cuáles son las especies más sensibles y qué cuidados requieren si elegís mantenerlas en este tipo de macetas.
¿Poner música a las plantas favorece realmente su crecimiento? La botánica ofrece una respuesta científica a una de las creencias más extendidas entre los aficionados a la jardinería doméstica.
Las cosechas continúan en el huerto llenando de color la mesa. Mientras recolectamos las primeras calabazas de la temporada otoñal, aprovechamos para disfrutar de los últimos tomates, pimientos y frutas de verano antes de que lleguen los primeros fríos del año.
Las luces solares transforman el jardín al caer la noche, pero mantenerlas encendidas durante horas puede alterar los ciclos naturales de las plantas y perjudicar seriamente su desarrollo.
Un campo agrícola abandonado se transformó en una pradera de flores silvestres en poco más de una década; la diversidad de plantas se duplicó y miles de orquídeas surgieron de forma natural.
El final del verano no significa guardar las herramientas. Con temperaturas más frescas y cultivos que se adaptan mejor, el otoño se vuelve perfecto para preparar el jardín en los meses venideros.
En otoño, cada vez más personas acuden al bosque a recoger setas. Las redes sociales, como Instagram, atraen a nuevos aficionados; anteriormente, esta práctica se transmitía de generación en generación.
Una planta marchita no siempre está perdida. Antes de tirarla, existe un sencillo método de emergencia para rehidratarla, recuperar su vitalidad y comprobar si todavía puede recuperarse.
Si siempre se te olvida regar tus plantas, esta puede ser para ti: la Aspidistra soporta poca luz, pocos cuidados y aun así mantiene un aspecto espectacular.