Carbono: los árboles plantados por el ser humano almacenan mucho menos CO2 que los bosques primarios

Al igual que los océanos, los bosques almacenan carbono. En un intento por compensar los millones de árboles talados en todo el mundo, los humanos llevan décadas replantando árboles jóvenes. Sin embargo, según un estudio, estos árboles jóvenes no parecen absorber el carbono con la misma eficacia.

Como sumideros de carbono, los bosques almacenan, no obstante, menos CO2 si han sido replantados por los seres humanos.
Como sumideros de carbono, los bosques almacenan, no obstante, menos CO2 si han sido replantados por los seres humanos.

Los bosques, incluyendo tanto los árboles como los suelos forestales, constituyen el segundo mayor sumidero de carbono del planeta después de los océanos, explica la Oficina Nacional de Bosques (ONF). "Hasta que alcanza la madurez, una masa forestal captura CO2, contribuyendo así a la reducción de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera".

Para lograr la neutralidad de carbono, resulta, por tanto, esencial garantizar su preservación y regeneración. Sin embargo, según un estudio realizado en Suecia y publicado en la revista Science, los bosques plantados por el ser humano no poseen, en absoluto, las mismas propiedades en lo que respecta al carbono.

Más de un 70 % menos de carbono por hectárea

Al contabilizar la vegetación, la madera muerta, los restos leñosos y los suelos, los bosques primarios almacenan más de un 70 % más de carbono que los bosques secundarios; una disparidad mucho mayor de la que se había determinado en estudios anteriores.

Según los científicos, sería necesario extraer 8.000 millones de toneladas de CO2 de la atmósfera para restaurar el equivalente al almacenamiento de carbono que proporcionan los bosques naturales.

Lo mismo se aplica a los bosques boreales. Durante su investigación, los científicos descubrieron que la mayor parte del carbono almacenado en los bosques boreales no se encuentra en los árboles mismos, sino en el suelo. "En los bosques primarios, los suelos retienen el 64 % del carbono total, frente al 30 % en los árboles y el 6 % en la madera muerta", señala el estudio.

"La capacidad de almacenamiento que pierde un bosque antiguo o de crecimiento primario, una vez que ha sido talado y explotado de manera extensiva no puede recuperarse fácilmente", explica Rob Jackson, uno de los autores del estudio.

¿Cómo podemos asegurar que la reforestación cumpla su función?

Aunque los bosques secundarios absorben menos carbono, siguen siendo, no obstante, esenciales. "Nuestros resultados demuestran que proteger los pocos bosques primarios que quedan tiene un potencial mucho mayor de lo que se pensaba anteriormente".

"Restaurar los sitios degradados por la silvicultura industrial también podría impulsar la biodiversidad y permitir el almacenamiento de aún más carbono', señala Anders Ahlström, otro de los autores del estudio.

Por último, el estudio revela que las estimaciones anteriores han subestimado en gran medida el coste en términos de carbono que conlleva transformar un bosque primario en un bosque secundario, y que la reforestación implementada por la industria durante décadas, no será suficiente para preservar el planeta.

Referencia de la noticia

Geo, Les arbres plantés par l’homme stockent beaucoup moins de carbone que les forêts naturelles

ONF, La forêt : un indispensable pour une planète décarbonée

Science, Higher carbon storage in primary than secondary boreal forests in Sweden