Un nuevo estudio sobre nuestro pasado basado en el territorio permite reconstruir como era hace más de 23.000 años lo que hoy conocemos como el Parque Nacional de White Sands.
Pedro de la Fuente es climatólogo, geógrafo y técnico en sostenibilidad y medio ambiente, con una sólida formación académica y una amplia experiencia en divulgación meteorológica. Licenciado en Geografía y Ordenación del Territorio por la Universidad de Zaragoza, cuenta además con un Máster en Climatología Aplicada y Medios de Comunicación por la Universidad de Barcelona, y un Máster en Sistemas de Información Geográfica y Teledetección por la Universidad de Zaragoza.
A lo largo de su trayectoria, ha colaborado y colabora con diversos medios de comunicación, tanto locales como nacionales, entre los que destacan Aragón Radio, Cuatro al Día (Mediaset) y Conexión Aragón (Aragón TV), aportando análisis y explicaciones claras sobre fenómenos meteorológicos y climáticos de actualidad.
Como redactor, creador y divulgador de contenido meteorológico en redes sociales, Pedro combina el rigor científico con un lenguaje accesible para acercar la meteorología al público general. Es también miembro activo de Acomet (Asociación de Comunicadores de Meteorología), lo que refuerza su compromiso con la comunicación científica de calidad.
Un nuevo estudio sobre nuestro pasado basado en el territorio permite reconstruir como era hace más de 23.000 años lo que hoy conocemos como el Parque Nacional de White Sands.
El cambio climático no se puede detener de un día para otros, pero sí mitigar las consecuencias y el mantenimiento de los microclimas de los bosques mediterráneo es un buen ejemplo de ello.
Las lluvias torrenciales saturan el alcantarillado y pueden contaminar ríos y mares. Por ello, diferentes ciudades españolas recurren a depósitos gigantes para retener el agua y reducir los vertidos contaminantes.
Tras un verano de calor extremo y sequía en la mayor parte de Europa, las lluvias otoñales podrían desencadenar una explosión de setas, según expertos británicos.
Solo el 5 % de la población mundial respiró aire con niveles buenos de ozono durante 2026, mientras casi cuatro de cada diez personas estuvieron expuestas a concentraciones extremadamente altas.
Una enorme fractura de 75 kilómetros revela que la placa Juan de Fuca se está fragmentando bajo el Pacífico, frente a Canadá, mientras la subducción de Cascadia comienza a transformarse.
Diferentes estudios recientes confirman la importancia del papel de la vegetación cuando se instala en las paredes de las edificaciones, reduciendo la temperatura de la superficie en más de 20 ºC.
La construcción de casa prefabricadas realizadas en China ha sido considerada como la solución más rentable para alojar a unas 4.500 personas a más de 4.000 metros de altura en los Andes.
Una imagen de Google Earth permite a un investigador descubrir el cráter provocado por el impacto de un meteorito en Australia, y que las posteriores investigaciones geológicas finalmente confirmaron.
Las ciudades se tienen que adaptar a las consecuencias que van a tener episodios más intensos de El Niño y que van a desencadenar en eventos meteorológicos mucho más destructivos.
A casi 2.900 kilómetros de profundidad, los científicos han descubierto la existencia de dos nuevos minerales de hierro podrían almacenar agua y aportar pistas sobre el ciclo de la tierra.
Australia no está quieta: el continente de Oceanía se desplaza cada año siete centímetros hacia el norte-noreste, acercándose a Asia y dibujando el futuro mapa tectónico de la Tierra.
Hasta el 97 % de los incendios forestales en Europa tienen origen humano, pero la chispa no explica su gravedad: calor, sequía y vegetación seca pueden convertirla en una emergencia.
Que la energía solar es la fuente de energía renovable es un hecho, pero... ¿sabes como no pierde productividad un suelo? Descubre cómo investigadores de la Universidad de Jaén lo han analizado y las soluciones que aportan.
Una gran erupción volcánica oscureció el cielo durante meses en el año 536, provocó un brusco enfriamiento y desencadenó malas cosechas, hambre y profundas consecuencias sociales.
Los tejados verdes pueden reducir el calor de las ciudades, pero su eficacia depende de que la vegetación sobreviva sin mantenimiento, sequía y temperaturas extremas pueden acabar con ella.
Europa occidental acaba de cerrar el periodo junio-julio más cálido de toda la serie de datos de Copernicus, con una temperatura media 2,79 ºC superior a la referencia de 1991-2020.
Bombear agua subterránea está desplazando ligeramente el eje de rotación terrestre: los científicos explican por qué ocurre este fenómeno y desmonta el mito de una inversión de los polos.
El cambio climático favorece incendios cada vez más extremos, pero no explica por sí solo su origen: la OMM advierte que la gestión forestal y la actividad humana siguen siendo factores decisivos.
Australia ha desarrollado uno de los sistemas más avanzados del mundo para prevenir incendios forestales con una eficacia demostrada, aunque trasladarlo a Europa resultará complejo por una serie de motivos.