El ECMWF avisa: “Europa occidental ha registrado su período de junio - julio más cálido de la historia”
Europa occidental acaba de cerrar el periodo junio-julio más cálido de toda la serie de datos de Copernicus, con una temperatura media 2,79 ºC superior a la referencia de 1991-2020.

Copernicus señala que las temperaturas de junio-julio fueron las más altas de la serie desde al menos 1979 en buena parte de España, Francia, Bélgica, Suiza, Inglaterra y Gales registrándose récords en partes de Alemania, Italia, Países Bajos, Irlanda y Portugal.
Lo interesante no es únicamente que se hayan batido récords, sino la extensión de los mismos, porque no estamos hablando solo de un par de puntos concretos, sino de una señal que aparece de forma muy significativa en amplias zonas de Europa occidental.
El dato que explica la excepcionalidad: 21,62 ºC de media
Según el análisis de Copernicus basado en el conjunto de datos ERA5, la temperatura media de Europa occidental durante el mes de julio del año 2026 alcanzó 21,62 ºC, una cifra 2,79 ºC superior a la media del periodo 1991-2020.
Este dato adquiere una importancia todavía mayor cuando se compara con el anterior récord del periodo junio - julio del año 2022, que hasta ahora ocupaba el primer puesto con 20,73 ºC de media, superado en casi 1 ºC de media por este mes de julio 2026.

Además, los datos indican que entre junio y julio se alcanzaron los valores más altos registrados desde al menos 1979 en buena parte de centro y norte de Europa.
Julio fue de récord pero junio no se queda lejos
Junio ya había sido extraordinariamente cálido con una media de Europa occidental que alcanzó los 20,74 ºC, 3,06 ºC por encima del promedio de referencia, convirtiéndose en el junio mas cálido registrado para está región destacando la anomalía persistentes.

Francia, por ejemplo, registró una ola de calor de 16 días entre el 4 y 19 de julio, la tercera más larga de la serie del país llegando tras una ola de calor de junio de 14 días.
¿Qué ha provocado esta situación?
Copernicus relaciona estas temperaturas excepcionales con la persistencia de situaciones de altas presiones y bloqueos anticiclónicos sobre la región, manteniendo durante varios días una misma masa de aire muy cálida, favoreciendo el cielo despejado y limitando la renovación de la atmósfera.
Además, estas condiciones favorecen el desplazamiento de aire muy cálido procedente del norte de África hacia Europa, contribuyendo a elevar todavía más las temperaturas.
The July #C3S Climate Bulletin reports the jointsecond warmest July globally, 1.47°C above the preindustrial level. Western Europe saw its warmest JuneJuly period on record amid persistent heatwaves.
— Copernicus ECMWF (@CopernicusECMWF) August 10, 2026
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Es el tipo de situación que puede acabar generando lo que habitualmente denominamos una "cúpula de calor", una configuración persistente que favorece la acumulación de calor cerca de la superficie.
El suelo seco alimenta todavía más el calor
Una parte importante de las zonas que experimentaron las temperaturas más elevadas también presentaban condiciones de sequía. apareciendo una interacciones muy interesante entre suelo, vegetación y atmósfera.
En ese momento, cuando existe suficiente humedad en el terreno, una parte de la energía disponible en superficie se utiliza en la evapotranspiración, es decir, en la evaporación de agua y en la transpiración de las plantas.
Este proceso consume energía y contribuye a limitar el calentamiento de la superficie, pero cuando el suelo pierde humedad, esa refrigeración natural disminuye. Con menos agua disponible, una proporción mayor de la energía puede destinarse al calentamiento de la superficie y del aire generándose un mecanismo de retroalimentación.
Copernicus destaca precisamente este mecanismo como uno de los factores que contribuyen a las condiciones observadas durante este verano.
Referencia de la noticia
C3S/ECMWF. (2026). Surface air temperature for July 2026.