El único "país" del mundo sin territorio se encuentra en Europa y fue fundado hace casi 1000 años
Esta institución centenaria originada en las Cruzadas, es considerada un caso singular en el mundo moderno por ejercer soberanía (tiene embajadas, pasaportes y misiones humanitarias en más de cien países) sin poseer ni un solo metro cuadrado de territorio propio.

En el corazón de la historia europea y del derecho internacional existe una entidad singular que desafía muchas de las ideas tradicionales sobre lo que significa ser un estado.
Se trata de la Soberana Orden Militar de Malta (SMOM), una organización con casi un milenio de existencia; un “país” que, curiosamente, no tiene territorio propio.
Aunque la idea de un estado sin fronteras físicas casi parece sacada de una novela de fantasía, este organismo existe en el mundo real y mantiene presencia activa en más de un centenar de países.
Orígenes medievales: hospitaleros y caballeros
La historia de la Orden se remonta a las Cruzadas del siglo XI. Fundada alrededor de 1099 en Jerusalén por Gerardo Sasso —conocido como el Beato Gerardo—, nació con el propósito de ofrecer atención médica y refugio a los peregrinos cristianos que viajaban a Tierra Santa.
Imaginen un país que existe en el aire. Su capital se encuentra escondida en Roma y emite el pasaporte más extraño del mundo.
— Dan (@DanGamboaB) March 4, 2024
Ahora imaginen poder visitarlo. ¿Cómo no atreverse a tener el sello de la muy extraña pero hospitalaria Soberana Orden de Malta?
Abro hilo.
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En 1113 recibió reconocimiento formal del Papa, lo que marcó el inicio de su estatus como orden religiosa con prerrogativas legales especiales dentro de la cristiandad en el medievo.
Durante los siglos siguientes, la Orden evolucionó de simple institución hospitalaria a una fuerza militar y diplomática respetada. Gobernó territorios reales: primero en la isla de Rodas y más tarde —desde 1530 hasta 1798— en la isla de Malta, aceptada como territorio por el emperador Carlos V con la aprobación papal. Allí se consolidó su nombre oficial actual: Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.
La pérdida del territorio físico
La historia de la orden dio un giro dramático con la llegada de Napoleón Bonaparte en 1798. Las fuerzas francesas ocuparon Malta y expulsaron a los caballeros, dejándolos sin posesión territorial.

Tras un periodo de incertidumbre deambulando por Europa, la Orden se estableció en Roma en 1834. Desde entonces, aunque mantiene dos edificios con estatus extraterritorial (no están sujetos a la jurisdicción local) en la capital italiana, nunca ha recuperado un territorio soberano.
Esta situación hace que —en términos estrictos— no exista un territorio definido bajo su control, una característica que rompe con la idea clásica de estado basada en fronteras físicas. A pesar de ello, la Orden sigue siendo un sujeto de derecho internacional.
Soberanía internacional sin fronteras
Aunque no tiene tierras propias, la Orden de Malta conserva muchas de las características que normalmente están asociadas con los estados soberanos:

- Mantiene relaciones diplomáticas formales con más de un centenar de países, así como con la Unión Europea.
- Tiene estatus de observador permanente en Naciones Unidas, similar a otros estados no miembros.
- Puede emitir documentos oficiales, como pasaportes, sellos postales e incluso matrículas para algunos vehículos diplomáticos.
- Posee un Gobierno propio, encabezado por un Príncipe y Gran Maestre, con estructura política y legal independiente.
El suelo de la Catedral de San Juan, en Malta, está compuesto por casi 400 lápidas de caballeros y oficiales de la Orden de San Juan de Jerusalén. Cada lápida lleva incrustada una losa de mármol de color con la cresta, el escudo y el epitafio del noble caballero. pic.twitter.com/jMzS0Q2lSp
— HISTORIA (@redhistoria) October 20, 2021
Sin embargo, su estatus es tan único que incluso expertos en derecho internacional debaten si debe definirse como un “estado” en el sentido tradicional. Mientras algunas naciones reconocen explícitamente su soberanía, otras lo tratan más como una institución con prerrogativas especiales.
Una misión centrada en la ayuda humanitaria
Más allá de las formalidades políticas y legales, lo que realmente define a la Orden de Malta hoy en día es su labor humanitaria global.
Activa en más de 130 países, coordina programas de asistencia médica, social y de emergencia, particularmente en zonas de conflicto o desastre. Su espíritu, inscrito en el lema Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum (“defensa de la fe y servicio a los pobres”), sigue guiando su trabajo.
Miles de voluntarios y profesionales colaboradores apoyan esta obra, que incluye desde atención sanitaria básica hasta mediación en conflictos y ayuda a refugiados. A pesar de carecer de suelo nacional, su alcance se deja sentir en comunidades de todo el mundo.