El volcán Mayon lanza una gran columna de ceniza de 3000 metros y eleva el nivel de alerta en Filipinas

El volcán Mayon lanza una gran columna de ceniza de 3000 metros y eleva el nivel de alerta en Filipinas

Una potente explosión ha sacudido el volcán Mayon, en Filipinas, que ha lanzado una enorme columna de cenizas a miles de metros de altura. Las autoridades han elevado la alerta ante el riesgo de nuevas erupciones y fenómenos volcánicos peligrosos.

El cielo sobre la provincia filipina de Albay ha quedado cubierto por una enorme columna de humo y cenizas procedente del volcán Mayon. La violenta emisión, visible desde numerosos puntos del entorno, ha dejado imágenes de gran impacto y ha vuelto a poner el foco sobre uno de los volcanes más activos del archipiélago. Su silueta, habitualmente reconocible por su característica forma cónica, aparece ahora dominada por una densa nube que asciende desde el cráter y se desplaza impulsada por el viento.

Lo que inicialmente podría parecer otro episodio de actividad volcánica ha adquirido una dimensión mucho más preocupante. La explosión registrada este viernes ha obligado a los organismos científicos a modificar el nivel de vigilancia, mientras crece la preocupación por las consecuencias que la caída de ceniza y una posible intensificación eruptiva podrían tener sobre las localidades situadas en las inmediaciones.

Una columna de cenizas de 3.000 metros

El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) ha confirmado que el episodio explosivo comenzó a las 11:53 horas del 30 de octubre. La erupción, calificada como moderadamente explosiva, generó una columna de ceniza densa y de rápido ascenso que alcanzó aproximadamente 3.000 metros sobre el cráter. La nube se desplazó inicialmente hacia el oeste-suroeste debido a la dirección del viento.

Una multitud de espectadores observa un flujo piroclástico que desciende por el flanco sureste del volcán Mayon el 24 de septiembre de 1984. Norm Banks, Servicio Geológico de Estados Unidos.
Una multitud de espectadores observa un flujo piroclástico que desciende por el flanco sureste del volcán Mayon el 24 de septiembre de 1984. Norm Banks, Servicio Geológico de Estados Unidos.

La emisión, que se prolongó durante casi seis minutos, ha despertado la inquietud entre los habitantes de la provincia de Albay. Los expertos prevén que la dispersión de los materiales volcánicos pueda provocar episodios de caída de ceniza en localidades como Daraga, Camalig y Guinobatan, además de otros municipios próximos. Estas partículas pueden afectar a la calidad del aire, reducir la visibilidad y causar problemas respiratorios, especialmente entre las personas más vulnerables.

El Mayon se encuentra en la isla de Luzón y alcanza los 2.462 metros de altitud. Su espectacular geometría casi perfecta contrasta con su historial eruptivo: está considerado el volcán más activo de Filipinas y ha protagonizado numerosas erupciones desde que existen registros históricos. Su actividad no solo representa una amenaza por las explosiones y las cenizas, sino también por los materiales que pueden descender rápidamente por sus laderas.

Filipinas eleva la alerta ante el riesgo de una erupción más peligrosa

La principal preocupación de los científicos no se limita a la explosión registrada. Tras analizar el episodio, PHIVOLCS ha elevado el nivel de alerta volcánica de 2 a 3 en una escala de cinco grados. Esta decisión indica un incremento de la probabilidad de que se produzca una erupción peligrosa y confirma que el Mayon ha entrado en una nueva fase de actividad magmática.

Con sus 2.462 metros de altitud, el volcán Mayon está considerado el volcán más activo de Filipinas.
Con sus 2.462 metros de altitud, el volcán Mayon está considerado el volcán más activo de Filipinas.

Entre los riesgos señalados figuran los flujos de lava, los desprendimientos de rocas y las corrientes piroclásticas, auténticas avalanchas de gases, cenizas y fragmentos volcánicos a temperaturas extremas que pueden descender por las laderas a gran velocidad. Las lluvias también podrían movilizar los depósitos de ceniza y otros materiales acumulados, generando peligrosos lahares o corrientes de lodo volcánico.

Ante este escenario, las autoridades han recomendado evacuar la zona de peligro permanente situada en un radio de seis kilómetros alrededor del cráter. También han pedido extremar la vigilancia en los cauces que descienden de la montaña y han advertido a la aviación civil del peligro de aproximarse a la cumbre. El episodio podría ser el anticipo de una fase eruptiva más intensa durante los próximos días o semanas, por lo que la evolución del Mayon permanece bajo estrecha vigilancia.

Referencia de la noticia

Global Volcanism Program. (2026). Últimos informes de actividad.