Graves inundaciones en Venezuela complican los rescates tras el doble terremoto

Las intensas lluvias registradas en las últimas horas agravan la emergencia en Venezuela, donde varias regiones afrontan inundaciones mientras en otras continúan las labores para localizar supervivientes del doble terremoto que ha dejado un escenario de dolor y destrucción.

En medio de una profunda conmoción internacional, Venezuela afronta una emergencia cada vez más compleja. Cuando todavía continúan las labores de búsqueda y rescate de supervivientes del devastador doble terremoto —de magnitudes 7,2 y 7,5— que sacudió el país la semana pasada y cuyo balance provisional es de 1.719 muertos y más de 3.000 heridos, las lluvias torrenciales registradas durante las últimas horas han añadido un nuevo desafío para los equipos de emergencia.

Mientras la ONU coordina más de 2.000 rescatistas de 27 países para buscar supervivientes bajo los escombros, en otras regiones, como el estado de Portuguesa, en el occidente venezolano, varias comunidades han quedado aisladas tras el desbordamiento de ríos.

Allí, hay calles que se han convertido en auténticos ríos, vehículos parcialmente sumergidos y vecinos intentando proteger sus viviendas del avance del agua. En algunos puntos, la intensidad de la lluvia ha sido tal que los sistemas de drenaje han resultado completamente insuficientes.

Las lluvias torrenciales dificultan las tareas de rescate

El terreno embarrado, el riesgo de nuevos desprendimientos y la escasa visibilidad obligan en muchos casos a extremar las precauciones. Además, numerosas carreteras presentan cortes por inundaciones o deslizamientos de tierra, lo que retrasa la llegada de suministros básicos y dificulta el traslado de heridos.

Las autoridades mantienen activos los dispositivos de emergencia mientras recomiendan a la población evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejada de cauces, ríos y zonas con riesgo de inundación.

Al mismo tiempo que las precipitaciones golpean diferentes estados del país, otras zonas permanecen centradas en la búsqueda de personas desaparecidas entre los escombros que dejó el doble terremoto.

Los equipos de rescate trabajan contrarreloj con maquinaria pesada, perros especializados y personal sanitario, aunque las condiciones meteorológicas están reduciendo notablemente la eficacia de las operaciones.

Una emergencia que evoluciona hora a hora

Las previsiones meteorológicas mantienen la preocupación entre las autoridades venezolanas, ya que podrían registrarse nuevas precipitaciones en los próximos días. Esto obligará a mantener la vigilancia permanente sobre las cuencas hidrográficas y las áreas más vulnerables a inundaciones.

Los organismos de protección civil trabajan coordinadamente para atender tanto a las víctimas del terremoto como a las familias afectadas por las lluvias, distribuyendo agua potable, alimentos, mantas y material de primera necesidad en los refugios habilitados.

Entretanto, cientos de voluntarios colaboran en las tareas de limpieza, retirada de escombros y asistencia a las personas desplazadas, en una respuesta solidaria que intenta aliviar el impacto de una de las peores emergencias vividas recientemente en el país.