Japón bajo un invierno extremo: nevadas récord y avalanchas trágicas mientras el número de muertes llega a 35

Un episodio invernal excepcional golpea amplias zonas de Japón, con nevadas récord que ya provocaron al menos treinta y cinco muertes y una situación de emergencia en regiones montañosas. La acumulación extrema de nieve activó alertas por avalanchas y generó severas alteraciones en la vida cotidiana.

Una secuencia de nevadas extremas han aportado hasta 2 metros de nieve en el norte de Japón. Esta situación ha incrementado notablemente el riesgo de avalanchas y ha vuelto casi imposible los desplazamientos.
Una secuencia de nevadas extremas han aportado hasta 2 metros de nieve en el norte de Japón. Esta situación ha incrementado notablemente el riesgo de avalanchas y ha vuelto casi imposible los desplazamientos.

Las nevadas más intensas se concentran en el norte y centro del país, donde en pocos días se superaron los promedios históricos de acumulación. En varias prefecturas, los espesores alcanzan niveles que no se observaban desde hace décadas. Carreteras, líneas ferroviarias y pueblos enteros quedaron aislados por la nieve.

Nevadas récord, alertas por avalanchas y al menos treinta víctimas fatales configuran uno de los episodios invernales más severos en Japón en décadas. En la ciudad de Amori, al norte de Honshu (la principal isla del país), la altura de la nieve acumulada superó los 2 metros.

El riesgo no se limita a la circulación, ya que la sobrecarga de nieve sobre techos y laderas ha provocado numerosos accidentes fatales. Según informó The Japan Times, las condiciones actuales favorecen el desencadenamiento de avalanchas debido a la inestabilidad del manto nival. Los servicios de emergencia trabajan en un contexto extremadamente complejo.

La persistencia del temporal mantiene en alerta a millones de personas. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios y extremar cuidados en zonas rurales. La combinación de frío intenso, nieve húmeda y viento agrava el escenario.

Un manto inestable que dispara el peligro

Las advertencias por avalanchas se concentran en regiones montañosas donde la nieve reciente se apoya sobre capas más antiguas y compactas. Esta estructura favorece deslizamientos repentinos, incluso sin detonantes visibles. En algunos valles, el riesgo es considerado alto a muy alto.

Meteorólogos japoneses explican que el fenómeno está asociado a la llegada persistente de aire muy frío desde el continente asiático con viento persistente del noroeste. Al interactuar con el aire húmedo del Mar de Japón, se generan precipitaciones continuas y muy eficientes. Este mecanismo es clave para entender la magnitud del episodio.

Estudios científicos sobre climatología invernal en Asia oriental señalan que estos patrones pueden producir eventos extremos prolongados. La saturación del suelo y la acumulación rápida aumentan la probabilidad de colapsos de nieve. Por ese motivo, las alertas se mantienen activas incluso cuando las nevadas disminuyen temporalmente.

Impacto humano y regiones paralizadas

El balance de víctimas se explica en gran parte por tareas domésticas de remoción de nieve. En Japón, limpiar los techos es una práctica habitual, pero altamente peligrosa cuando las acumulaciones son extremas. Muchas de las muertes ocurrieron por caídas o por desprendimientos repentinos.

La infraestructura también sufre un fuerte impacto. Hospitales, escuelas y servicios básicos enfrentan dificultades de acceso, mientras que el transporte registra cancelaciones masivas. La nieve se convirtió en un factor de riesgo estructural, no solo en áreas rurales sino también en ciudades medianas.

Medios internacionales y regionales coinciden en que se trata de uno de los inviernos más severos de los últimos años. Portales como Lugares de Aventura y Swissinfo destacan la combinación de intensidad, duración y extensión geográfica. Las autoridades advierten que el invierno aún no terminó y que nuevos episodios severos siguen siendo posibles.