La OMM alerta de que el clima de la Tierra se ha "desequilibrado". ¿Empeorará el fenómeno de El Niño los impactos?
La agencia meteorológica de la ONU advirtió a principios de esta semana que el clima de la Tierra está más desequilibrado que nunca desde que hay registros. Ahora también existe la preocupación de que El Niño agrave el impacto.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que el clima de la Tierra está ahora más "desequilibrado" que en cualquier otro momento de la historia registrada. Este desequilibrio se refiere a la diferencia entre la cantidad de energía térmica que el planeta absorbe del Sol y la que irradia de vuelta al espacio.
Según la OMM, la Tierra actualmente absorbe mucho más calor del que puede liberar, debido principalmente a los gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, producidos por actividades humanas como la quema de combustibles fósiles. Este exceso de energía no se dispersa de forma inocua; de hecho, se acumula en el sistema climático e impulsa cambios generalizados.
El cambio climático se está acelerando en los últimos años
Las consecuencias ya son visibles. Más del 90 % de este calor retenido se almacena en los océanos, que han alcanzado temperaturas récord, acelerando el aumento del nivel del mar e intensificando las tormentas. Al mismo tiempo, los glaciares retroceden rápidamente y el hielo marino polar se encuentra en mínimos históricos o cerca de ellos.
My new State of the Climate report over at @CarbonBrief finds that 2025 had the:
— Zeke Hausfather (@hausfath) January 14, 2026
️ Warmest ocean heat content
️ Tied as second warmest surface temps
️ Second warmest troposphere
️ Record high sea level and GHGs
️ Record low winter Arctic ice pic.twitter.com/HbeTL6ZKN8
La OMM también destaca que los últimos 11 años han sido los más cálidos desde que se tienen registros, en 1850, con temperaturas globales que ahora rondan los 1,43 °C por encima de los niveles preindustriales. Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono se encuentran en su nivel más alto en al menos dos millones de años, lo que refuerza la conclusión de que la actividad humana es la principal causa de este desequilibrio.
En resumen, la advertencia de la OMM significa que el cambio climático no solo está en marcha, sino que se está acelerando, y que múltiples indicadores apuntan en la misma dirección.
El Niño, ¿qué es y por qué preocupa a los expertos?
Una de las principales preocupaciones ahora es el posible regreso de El Niño, un fenómeno climático natural que podría intensificar esta tendencia al calentamiento.

El Niño es una fase de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO), un ciclo impulsado por las interacciones entre el océano y la atmósfera en el Pacífico tropical. En condiciones normales, los vientos alisios empujan las aguas superficiales cálidas hacia el oeste, en dirección a Asia y Australia, permitiendo que las aguas más frías asciendan cerca de Sudamérica.
Durante El Niño, estos vientos se debilitan y las aguas cálidas se extienden hacia el este a través del Pacífico. Este desplazamiento libera calor adicional a la atmósfera y reduce la capacidad del océano para absorberlo, lo que provoca un aumento temporal de las temperaturas globales.
If twin tropical cyclones form in the West Pacific in April, 2026 would be in a class with 2015 and 1997 previous super El Niño events.
— Ben Noll (@BenNollWeather) March 27, 2026
In March 2015 (left), Cyclones Pam and Bavi were twins, fueling a major westerly wind burst.
The same thing could happen in 2026 (right). pic.twitter.com/qV3bEqt2GV
Por eso la OMM está preocupada. Si bien El Niño es un fenómeno natural y recurrente, que suele ocurrir cada dos a siete años, ahora se suma a un planeta que ya se está calentando. Los episodios intensos de El Niño pueden elevar las temperaturas globales en alrededor de 0,2 °C.
La historia reciente demuestra su impacto: un prolongado fenómeno de El Niño contribuyó a un calor récord en 2023, seguido de temperaturas aún más altas en 2024. Los pronósticos sugieren que otro fenómeno de El Niño podría desarrollarse en 2026, lo que podría llevar las temperaturas globales a nuevos récords para 2027.
Otras preocupaciones y reacciones
Más allá de estos problemas fundamentales, varios detalles adicionales subrayan la gravedad de la situación. El calor almacenado en las capas superiores del océano ha aumentado a un ritmo que duplica con creces el observado a finales del siglo XX, lo que indica una rápida aceleración del calentamiento.
Este calentamiento oceánico no solo afecta a los sistemas meteorológicos, sino que también daña los ecosistemas marinos y contribuye a la propagación de enfermedades como el dengue.

Mientras tanto, líderes mundiales como António Guterres han advertido que "todos los indicadores climáticos clave están en rojo", e instan a una transición de los combustibles fósiles a las energías renovables por motivos climáticos, energéticos y de seguridad nacional.
Por lo tanto, la evidencia muestra un sistema climático sometido a una presión creciente, donde la variabilidad natural, como El Niño, interactúa ahora con el calentamiento provocado por el ser humano de maneras que podrían producir fenómenos extremos sin precedentes.