Graves inundaciones golpean Libia: lluvias torrenciales arrasan carreteras y dejan grandes daños en el norte del país

Las lluvias torrenciales han provocado graves inundaciones en distintas zonas de Libia, especialmente en el norte y oeste del país. Las riadas repentinas han desbordado cauces, mientras los daños en infraestructuras, especialmente carreteras que han quedado totalmente destrozadas, son innumerables.

Las inundaciones han golpeado con fuerza varias zonas de Libia después de lluvias torrenciales que han provocado una rápida crecida de los cauces y la aparición de fuertes riadas. El episodio ha afectado especialmente a áreas del norte y del oeste del país, donde el agua ha causado innumerables daños en infraestructuras, especialmente en carreteras que se han saldado con tramos totalmente destrozados.

De momento, la respuesta de las autoridades se ha intensificado ante la posibilidad de nuevas precipitaciones. El Gobierno de Unidad Nacional ha activado una sala de operaciones de emergencia para coordinar las actuaciones, supervisar las redes de drenaje, controlar los cauces y comprobar el estado de presas e infraestructuras hidráulicas. También se han movilizado vehículos pesados y maquinaria para apoyar las labores de emergencia.

El noroeste de Libia, la zona más afectada

Entre las zonas afectadas se encuentran Wadi Maghtoulah y Tiji, en el entorno montañoso del noroeste de Libia. Allí, las precipitaciones, concentradas en periodos relativamente cortos, han generado importantes escorrentías y avenidas repentinas que han descendido por los cauces naturales con gran fuerza.

El fenómeno responde a un patrón habitual durante los episodios de lluvias intensas en Libia: buena parte del territorio presenta un clima árido o semiárido y, cuando se producen precipitaciones muy abundantes, el agua puede concentrarse rápidamente en los wadis, cauces que permanecen secos durante buena parte del año.

El episodio se produce después de que el Ministerio de Recursos Hídricos de Libia advirtiera de la posibilidad de tormentas y lluvias de intensidad moderada a fuerte, especialmente en zonas del norte y el oeste del país. El organismo señaló que las precipitaciones podían generar acumulaciones de agua en áreas bajas y provocar el desbordamiento de algunos wadis y cursos locales.

Carreteras destrozadas por grandes crecidas súbitas

La situación ha provocado importantísimos daños en distintos puntos de la red viaria. El agua y los sedimentos han cubierto tramos de carretera, mientras la fuerza de las corrientes ha deteriorado pasos y otras infraestructuras. Las autoridades libias han pedido a la población que extreme las precauciones y evite acercarse a los cauces y zonas donde pueda producirse una crecida repentina.

Pero las consecuencias de las lluvias no se han limitado al noroeste. Durante las últimas horas también se han registrado inundaciones, carreteras cortadas y daños en puentes y pasos en diferentes regiones del país. En la zona de Mizda, por ejemplo, las precipitaciones y las riadas llegaron a dejar la localidad aislada, mientras que un tramo de la carretera entre Mizda y Tinynai quedó completamente interrumpido tras sufrir daños.

En otros puntos, la fuerza del agua ha obligado a cerrar carreteras de manera preventiva. En Al Shwayrif, una fuerte corriente llegó a arrastrar vehículos, mientras en la ciudad de Nesma, los equipos de emergencia intervenían para rescatar a familias enteras del agua y garantizar la seguridad de los residentes.