Un estudio detecta dos nuevos minerales a 2.900 km de profundidad que almacenan agua cerca del núcleo terrestre
A casi 2.900 kilómetros de profundidad, los científicos han descubierto la existencia de dos nuevos minerales de hierro podrían almacenar agua y aportar pistas sobre el ciclo de la tierra.

A casi 3.000 kilómetros bajo nuestros pies, donde las temperaturas alcanzan varios miles de grados y la presión es millones de veces superior a la de la superficie, la Tierra todavía guarda secretos.
Un nuevo estudio publicado en Nature Geoscience acaba de identificar dos minerales de hierro desconocidos hasta ahora que podrían actuar como reservorios de agua en las profundidades del planeta.
Un mundo completamente diferente bajo nuestros pies
La Tierra está formada por varias capas: bajo la corteza se encuentra el manto, una gigantesca envoltura rocosa que se extiende hasta unos 2.900 kilómetros de profundidad.
Por debajo comienza el núcleo externo, compuesto principalmente por hierro y niquel en estado líquido, y más hacia el centro se encuentra el núcleo interno, que es sólido debido a las enormes presiones existentes allí.
There's an ocean's worth of chemistry nearly 1,800 miles under your feet.
X Science News (@X_Science_News) September 15, 2026
Not a liquid sea. Two newly made iron oxyhydroxides FeOH and FeOH that stay stable at coremantle pressures and temperatures, and can lock hydrogen into dense crystal lattices.
In pic.twitter.com/4NQti8UVxL
La zona que separa el manto del núcleo es uno de los lugares más extremos de nuestro planeta, ya que las condiciones que se alcanzan en ella son difíciles incluso de reproducir en un laboratorio, con presiones de hasta 198 gigapascales y temperaturas de entre 2.400 y 2.800 kelvin, más de 2.100 - 2.500 ºC,
Los dos minerales que pueden esconder agua
Los investigadores sinterizaron dos nuevos oxihidróxidos de hierro.
- Fe₅O₁₂Hₓ
- Fe₇O₁₂Hₓ
No se trata de minerales encontrados físicamente a 2.900 kilómetros de profundidad, sino que los científicos los crearon experimentalmente en el laboratorio, sometiendo pequeñas muestras a presiones y temperaturas equivalentes a las existentes en el manto profundo.
Los resultados muestran que ambos compuestos pueden formarse en condiciones con muy poca agua disponible y mantenerse estables en una parte importante del manto inferior.
Sin evidencias de un océano líquido a casi 3000 km de profundidad
El titular puede resultar muy llamativo, pero el estudio no demuestra que exista un enorme océano líquido a 2.9000 kilómetros de profundidad, sino que los investigadores han encontrado que determinados minerales sólidos pueden incorporar hidrógeno en su estructura cristalina y, de esta manera, almacenar agua químicamente.

Es decir, el agua no estaría allí formando un mar o una gigantesca bolsa líquida, sino que sus componentes quedarían integrados dentro de los minerales.
El propio estudio señala que estos oxihidróxidos podrán actuar como reservorios de agua primordial procedente de las primeras etapas de formación de la Tierra o, también, como de agua que haya sido transportada posteriormente hacia el interior por las placas tectónicas.
La pista puede estar en la Tierra primitiva
Una de las hipótesis más interesantes del trabajo tiene que ver con los primeros cientos de millones de años de nuestro planeta.
Los investigadores plantean que, durante las últimas etapas de esa cristalización, los materiales residuales podrían haberse enriquecido en hierro y agua. Al ser muy densos, algunos de estos materiales podrían haber descendido gravitacionalmente hasta acumularse cerca de la frontera entre el manto y el núcleo.
De esta manera, parte del agua de la Tierra primitiva podrían haber quedado encerrada en las profundidades durante miles de millones de años.
Referencia de la noticia
Yuan, H., Man, L., Kupenko, I. et al.. (2026). Dense iron oxyhydroxides as possible reservoirs of water under deep mantle conditions.