Récord histórico desde La Palma: detectan la radiación más lejana del universo a 8.000 millones de años luz

Una radiación nacida cuando el universo era mucho más joven acaba de convertirse en una valiosa pista para reconstruir la historia de las estrellas y galaxias.

La señal procede de OP 313, una galaxia activa situada a unos 8.000 millones de años luz
La señal procede de OP 313, una galaxia activa situada a unos 8.000 millones de años luz

Observar el cielo desde La Palma ha permitido mirar miles de millones de años hacia el pasado. Los telescopios del Observatorio del Roque de los Muchachos han detectado la radiación de muy alta energía procedente de un lejano blázar, convirtiéndolo en el objeto de este tipo más distante observado hasta ahora en estas energías.

La señal procede de OP 313, una galaxia activa situada a unos 8.000 millones de años luz. En su centro alberga un agujero negro supermasivo capaz de generar uno de los fenómenos más extremos del universo. La detección ha sido posible gracias a los telescopios LST-1 y MAGIC, instalados en La Palma.

OP 313, una auténtica baliza en el Universo

Los blázares son galaxias activas cuyo agujero negro central absorbe materia y genera enormes chorros de partículas y radiación. Cuando uno de estos chorros apunta aproximadamente hacia la Tierra, su brillo puede resultar extraordinariamente intenso, como si se tratara de una gigantesca baliza cósmica.

OP 313 pertenece concretamente a la categoría de los cuásares de radio de espectro plano, considerados entre las fuentes de radiación más potentes conocidas. La señal captada ahora salió de este objeto cuando el Universo era considerablemente más joven.

La actividad observada se sitúa cerca del final del denominado Mediodía Cósmico, un periodo que se extendió aproximadamente entre 2.000 y 3.000 millones de años después del Big Bang y durante el que el Universo atravesó una etapa especialmente intensa de formación de estrellas y crecimiento de galaxias.

Un viaje de 8.000 millones de años que deja pistas

Durante su viaje hasta la Tierra, los rayos gamma emitidos por OP 313 han atravesado el espacio y se han encontrado con la llamada luz de fondo extragaláctica. Esta especie de tenue bruma cósmica está formada por la radiación acumulada que han emitido estrellas y galaxias a lo largo de miles de millones de años. Cuando los rayos gamma de muy alta energía interaccionan con sus fotones, pueden desaparecer y generar pares de partículas formados por un electrón y un positrón.

Los científicos pueden estimar la cantidad de luz que existía en diferentes momentos de la historia del cosmos
Los científicos pueden estimar la cantidad de luz que existía en diferentes momentos de la historia del cosmos

El resultado es que la señal original llega debilitada. Precisamente esa pérdida de intensidad contiene una información extremadamente valiosa, ya que estudiando cuánto se ha atenuado la radiación, los científicos pueden estimar la cantidad de luz que existía en diferentes momentos de la historia del cosmos.

La Palma se prepara para observar aún más lejos

La capacidad de observación desde Canarias aumentará próximamente. El 15 de octubre de 2026 está prevista la inauguración de la subred completa de LST en La Palma, que incorporará otros tres grandes telescopios junto al LST-1. Estos instrumentos estarán especialmente preparados para estudiar rayos gamma desde energías cercanas a los 20 GeV, ampliando la capacidad para detectar fuentes extremadamente distantes.

OP 313 demuestra hasta dónde puede llegar esta nueva generación de observatorios. Una señal que comenzó su viaje hace unos 8.000 millones de años ha terminado convirtiéndose, desde una isla del Atlántico, en una herramienta para reconstruir la historia de la luz del universo.

Referencia de la noticia

LST Collaboration & MAGIC Collaboration. (2026). Detection of the distant quasar OP 313 with the first Large-Sized Telescope of CTAO.