Los científicos proponen el almacenamiento de datos del futuro en el ADN, no en la nube
El desarrollo de la IA se sustenta en volúmenes masivos de datos que puedan ser organizados, almacenados y accesibles de manera eficiente. En este contexto, las biociencias emergen como un campo capaz de ofrecer alternativas innovadoras para resolver el desafío.

Los científicos sugieren una idea revolucionaria: almacenar enormes cantidades de datos no en centros digitales ni en la nube, sino en cadenas de ADN sintético.
Esta propuesta aprovecha que la molécula que almacena nuestra herencia genética (ADN), posee propiedades excepcionales, una densidad informativa extraordinaria con capacidad de preservación a largo plazo en condiciones estables.
¿Cómo funciona el almacenamiento en el ADN?
El proceso de almacenamiento en el ADN involucra tres etapas principales, el primer paso es elaborar un código que convierte información binaria (ceros y unos) en la secuencia de nucleótidos del ADN; luego, se sintetizan esas hebras de ADN; finalmente, esas moléculas se almacenan para su futura recuperación.
Cada variante en el diseño (como el código empleado, la síntesis o la forma de almacenamiento), puede variar según el grupo de investigación o empresa, lo que ha motivado la creación de la DNA Data Storage Alliance, una alianza que busca estandarizar procesos y facilitar la interoperabilidad.
El ADN puede manejar una extrema densidad de datos. Tiene un potencial para guardar cantidades colosales de información en volúmenes minúsculos. Otro punto clave es la durabilidad, ya que el ADN puede preservarse intacto por milenios si se almacena en condiciones adecuadas. Y el tercer beneficio concreto que ofrece es la estabilidad energética, no requiere energía eléctrica continua para mantener los datos.
En un mundo donde la producción de datos crece exponencialmente y la infraestructura digital consume cada vez más energía, el ADN emerge como una alternativa con enorme promesa. Su estabilidad, densidad y bajo requerimiento energético lo posicionan como un candidato ideal para archivar datos a muy largo plazo: desde archivos culturales hasta datos científicos, sin depender de la obsolescencia tecnológica o del consumo eléctrico constante.
Desafíos por resolver antes de que sea masivo
Pese al potencial del ADN como método de almacenamiento, aún existen varias barreras técnicas y económicas. Si dudas el costo de sintetizar y secuenciar ADN sigue siendo muy elevado, y esto es principalmente lo que limita su aplicación masiva hasta ahora.
Además, los tiempos de lectura y escritura son lentos comparados con memorias convencionales. La estandarización tecnológica es imprescindible para asegurar compatibilidad y escalabilidad, por eso la alianza mencionada cobra relevancia.
El ADN es un sistema de base 4; en contraste, las computadoras almacenan y procesan información en binario. En lugar de asignar un “1” o un “0” a cada nucleótido de ADN (una A, C, T o G), se podría asignar una combinación particular de dos dígitos a cada base, por lo que una A podría representar “00”, C “01”, T “10” y G “11”.
Teóricamente, esto significa que cada nucleótido de ADN puede codificar hasta 2 bits únicos. En la práctica, el sistema no es tan eficiente (hay ciertas combinaciones de nucleótidos de ADN que son menos estables o indeseables, y existen diferentes protocolos químicos para convertir bits en bases de ADN).
A medida que los humanos adopten herramientas avanzadas como la inteligencia artificial, la moneda del futuro serán los datos. Gigantes tecnológicos como Microsoft ya están recaudando miles de millones de dólares para construir centros de datos para IA.
Actualmente se está librando una auténtica "Guerra del Almacenamiento" para descubrir cómo preservar y salvaguardar cantidades de datos que crecen exponencialmente. Los centros de datos del tamaño de un campo de fútbol y que consumen gigavatios de energía son una opción. El almacenamiento de ADN también podría ser una solución compacta y energéticamente eficiente.
Aplicaciones en la vida real: hitos recientes en el almacenamiento de datos en el ADN
Para ilustrar lo concreto de esta posibilidad (el almacenamiento de datos en ADN), te contamos algunos casos ya implementados. Por ejemplo, una editorial lanzó un libro codificado en ADN, empaquetado en cápsulas de acero inoxidable y capaz de preservarse por miles de años.
El ADN es al menos mil veces más compacto que los discos duros de estado sólido. Para demostrar hasta qué punto es compacto, los investigadores han codificado en pequeñas cantidades de ADN los 154 sonetos de Shakespeare, 52 páginas de música de Mozart y un episodio de la serie de Netflix Biohackers.
Este año (2025), los avances en biotecnología y computación molecular han dado un salto con investigaciones que resuelven algunos de los principales desafíos que enfrenta el almacenamiento digital en ADN.
Por ejemplo, un equipo de investigación presentó un método basado en CRISPR-Cas9 que permite realizar acceso aleatorio a archivos digitales codificados en ADN, evitando la necesidad de secuenciar la totalidad del material almacenado. Este enfoque, publicado recientemente en la revista científica Nature Communications, incorpora además técnicas de aprendizaje profundo para generar direcciones moleculares que posibilitan búsquedas semánticas dentro de una base de datos de secuencias.

La validación experimental incluyó hasta 1.6 millones de secuencias, demostrando que es posible recuperar información específica de manera más eficiente, con implicaciones directas para la escalabilidad de esta tecnología.
Otro estudio, también publicado recientemente, introdujo la estrategia denominada MPHAC-DIS (Massively Parallel Homogeneous Amplification of Chip-scale DNA for DNA Information Storage). Este sistema permite amplificar y recuperar datos de ADN a gran escala, sin sesgos y con alta fidelidad, gracias a un proceso paralelo en chip combinado con algoritmos de corrección basados en imágenes.
Los resultados muestran que MPHAC-DIS podría resolver una de las limitaciones más críticas: la pérdida de precisión y accesibilidad durante la lectura de datos almacenados en ADN. Este avance abre el camino hacia aplicaciones comerciales con costos más competitivos y tiempos de acceso más confiables.
Referencias de la noticia
Hyun-Jung Kim, et al. "Random access and semantic search in DNA data storage". Nature Communications. Febrero 2025.
Xiaolong Shi, et al. "Massively parallel homogeneous amplification of chip-scale DNA for DNA information storage (MPHAC-DIS)". Nature Communications. Enero 2025.
Maddie Bender. "DNA could revolutionize how we store our data". National Geographic–Science. 21 de agosto de 2025.