Solo 1 de cada 20 personas en el mundo respiró aire con niveles buenos de ozono en 2026, confirma un estudio

Solo el 5 % de la población mundial respiró aire con niveles buenos de ozono durante 2026, mientras casi cuatro de cada diez personas estuvieron expuestas a concentraciones extremadamente altas.

El aire que hemos respirado este año 2026 no es de óptica calidad y el calor tiene parte de culpa.
El aire que hemos respirado este año 2026 no es de óptica calidad y el calor tiene parte de culpa.

El aire que respiramos contiene un contaminante que puede pasar desapercibido, que no deja de ser una nube visible. No tiene un protagonismo mediático y, sin embargo, el ozono troposférico puede convertirse en uno de los principales problemas de contaminación durante los episodios de calor.

Un nuevo análisis global del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) que revela hasta qué punto se ha extendido este problema durante 2026. Solo el 5 % de la población mundial estuvo expuesta a niveles de ozono considerados “buenos”, mientras que casi el 40 % estuvo expuesto a niveles extremadamente altos.

Solo el 5 % estuvo en la categoría buena

De cada 100 personas del planeta, solo cinco estuvieron expuestas a concentraciones de ozono que entraban en la categoría “buena”, según los criterios utilizados en el análisis y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Calidad del aire.
Calidad del aire.

Otro 15 % se situó en la categoría considerada “aceptable”, mientras que el resto estuvo sometido a concentraciones superiores a esos niveles, con una parte importante de la población dentro de las categorías de calidad del aire deficiente, muy deficiente o extremadamente deficiente.

En total, aproximadamente cuatro de cada diez personas del mundo estuvieron expuestas a niveles extremadamente altos de ozono troposférico durante el periodo analizado.

El calor y el sol convierten la contaminación en ozono

El ozono troposférico se forma cuando contaminantes precursores, principalmente óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV), reaccionan bajo la radiación solar.

Por eso existe una relación especialmente estrecha entre contaminación, calor y ozono. Cuando coinciden temperaturas muy altas, abundante radiación solar y suficientes precursores químicos, las condiciones son especialmente favorables para que aumenten las concentraciones de este contaminante.

La Agencia Europea de Medio Ambiente señala que las olas de calor intensas pueden provocar picos de ozono y que las concentraciones tienden a ser mayores en el sur de Europa que en el norte.

2026 ha sido especialmente favorable para el ozono

Las olas de calor se han repetido en diferentes regiones del hemisferio norte, mientras que las emisiones procedentes de actividades humanas continúan aportando los precursores necesarios para las reacciones fotoquímicas.

El resultado ha sido una combinación que Copernicus denomina "penalización climática del ozono".

Distribución de las partículas.
Distribución de las partículas.

El aumento de las temperaturas favorece las condiciones meteorológicas que pueden impulsar la formación de ozono, mientras que la contaminación atmosférica proporciona parte de los ingredientes necesarios para producirlo.

La contaminación por ozono no entiende de fronteras

Una ciudad puede sufrir niveles elevados de ozono, aunque una parte importante de los contaminantes que lo originan haya sido emitida a decenas o incluso cientos de kilómetros de distancia.

Mientras que las masas de aire se desplazan, los precursores pueden reaccionar y generar ozono lejos de la fuente original de contaminación y una vez formado, pueden permanecer en la atmósfera durante días o incluso semanas y participar en episodios de transporte a larga distancia.

¿Qué son los precursores? El ozono troposférico se forma en la atmósfera mediante reacciones químicas entre distintos gases, sobre todo óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV), cuando hay luz solar.

Todo esto ayuda a explicar por qué el problema no puede analizarse únicamente mirando las emisiones de una ciudad concreta.

Referencia de la noticia

Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS). (2026). Copernicus Atmosphere: 40% of global population exposed to harmful ozone pollution, amid transboundary pollution in 2026.