Los tejados verdes combaten el calor urbano, pero fracasa por falta de cuidados: la mitad no sobrevive
Los tejados verdes pueden reducir el calor de las ciudades, pero su eficacia depende de que la vegetación sobreviva sin mantenimiento, sequía y temperaturas extremas pueden acabar con ella.

Los tejados y fachadas verdes se han convertido en una de las soluciones más atractivas para combatir el calor en las grandes ciudades. Sobre el papel, la idea es sencilla: sustituir parte de las superficies impermeables y calientes de los edificios por vegetación capaz de proporcionar sombra, retener agua y refrigerar el entorno.
Pero hay un problema que a menudo queda en un segundo plano: poner plantas en un tejado no significa que vayan a sobrevivir, porque la eficiencia de los tejados verdes depende tanto de su diseño, como de su capacidad de residencia ante situaciones de calor extremo.
El tejado que puede convertirse en un pequeño oasis
Un tejado convencional puede alcanzar temperaturas superficiales muy elevadas durante una jornada de verano, ya que los materiales utilizados en las cubiertas absorben una parte importante de la radiación solar. Posteriormente liberan ese calor pero con la incorporación de vegetación ese comportamiento cambia.
Los jardines verticales no se inventaron ayer: El ajardinamiento vertical del edificio Planeta de Barcelona fue diseñado por el jardinero Everest Munné en 1978, consta de 3,8 kilómetros de jardineras que recubren las fachadas con más de 74 especies de plantas. pic.twitter.com/W0JPDtRvQd
— Los Árboles Mágicos ️, (by Oscar Gaitan) (@arboles_magicos) January 4, 2022
Las plantas interceptan parte de la radiación solar y, sobre todo, utilizan agua para realizar la evapotranspiración. Es durante ese proceso cuando el agua pasa del suelo y de las plantas a la atmósfera consumiendo energía, lo que contribuye a reducir la temperatura de la superficie.
Funciona porque hay vegetación activa y agua disponible
Varias investigaciones apuntan que el reverdecimiento de las cubiertas podría reducir la temperatura superficial terrestre de las ciudad entre 0,50 y 1,50 ºC durante el día. En cambio, por la noche el efecto estado sería menor, entre 0,14 ºC y 0,39 ºC.
Estas cifras muestran algo importante: los tejados tienen un potencial real como herramienta frente al calor urbano.
El problema aparece cuando llega el calor extremo
Durante un periodo de calor intenso coinciden precisamente varios de los factores que más pueden perjudicar a un tejado verde: temperaturas elevadas, una fuerte radiación solar y una mayor demanda de agua por parte de las plantas, provocando una sequedad del sustrato y, en consecuencia, reduciendo la actividad de la vegetación.
Los jardines verticales son fundamentales en la renaturalización de nuestras ciudades
— Transición Ecológica y Reto Demográfico (@mitecogob) July 24, 2024
Ahorran energía y reducen la contaminación atmosférica
Pueden absorber hasta 40 toneladas de CO2 al año y regular la temperatura de los edificios
La calidad del aire 𝐞𝐬 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝 pic.twitter.com/GkYFhkhXCE
Un estudio publicado en 2026 sobre el funcionamiento de tejados verdes durante periodos secos concluye que los sistemas extensivos pueden perder rápidamente capacidad de refrigeración cuando se secan. Además, señala que el riego suplementario puede mejorar su rendimiento, aunque se debe de gestionar cuidadosamente para no comprometer otros beneficios del sistema, como la retención de agua de lluvia.
No todas las plantas sirven para un tejado
Un tejado no tiene las mismas condiciones que un jardín convencional porque las plantas están más expuestas al viento, a la radiación solar y a los cambios bruscos de temperatura además de que la cantidad de suelo disponible es limitada.
Las especies deben ser capaces de soportar periodos de estrés hídrico y temperaturas elevadas, debido a que el sustrato suele ser relativamente poco profundo.
Diseñar un buen tejado verde implica, por tanto, encontrar un equilibrio entre supervivencia, consumo de agua, refrigeración y biodiversidad.
Barcelona, un ejemplo perfecto
Un estudio realizado en Barcelona y publicado este mismo año indica tras diversas investigaciones que las superficies con vegetación podrían presentar temperaturas entorno a 10 ºC inferiores a las superficies convencionales durante el verano, mientras que el aire próximo al tejado día ser entre 1 y 2 ºC más fresco.

También se pone de manifiesto que incluso bajo condiciones de sequía, algunos sistemas bien diseñados pueden mantener una capacidad significativa de regulación térmica.
Referencia de la noticia
Aleix Alva, Julià Coma,Gabriel Pérez,Ana M. Lacasta. (2026). Thermal performance and microclimate modulation: A year-long, multi-site study of operational green roofs in Barcelona under severe water scarcity.
Niels Wollschläger, Uwe Schlink, Rikard Graß, Lucie Moeller. (2026). Weather forecast driven irrigation of green roofs improves their thermal and hydrological performance.