Ola de calor: ¿Cómo ayudar a tus plantas a soportar temperaturas extremas?
Nuestros jardines sufren durante los períodos prolongados de calor intenso. Sin embargo, unas sencillas medidas pueden ayudar a limitar los daños y las pérdidas.

Incluso antes de que comience oficialmente el verano, algunas partes del mundo ya están viviendo calor extremo. Si bien todos sufrimos este calor, nuestras plantas también son vulnerables a las temperaturas excesivas, por lo que es importante protegerlas.
Humedad, pero sin excesos
Las altas temperaturas (30 °C o más) tienen un impacto significativo en los cultivos; un efecto aún más pronunciado a finales de la primavera, cuando la naturaleza aún no está totalmente preparada para la llegada del verano. Cuando el termómetro se mantiene constantemente por encima de los 30 °C, el crecimiento de las plantas se ralentiza, las flores no cuajan, a los frutos les cuesta desarrollarse y las reservas de agua pueden agotarse rápidamente.
Esto mejora la estructura del suelo y, en consecuencia, su capacidad para retener agua. En condiciones de calor y sequedad, la humedad retenida bajo la superficie ayuda a las plantas a resistir mejor las temperaturas extremas. Lo ideal es preparar el suelo antes de que llegue el calor intenso.
El acolchado del suelo también puede ser una salvación para sus plantas. Una capa generosa de paja, heno, virutas de madera u hojas caídas protege la tierra del Sol y de las fluctuaciones bruscas de temperatura, además de evitar una evaporación rápida.
Tenga en cuenta que no es necesario regar con mayor frecuencia durante una ola de calor. Por lo general, es más eficaz realizar riegos profundos y menos frecuentes; esto estimula a las plantas a desarrollar sistemas radiculares más profundos, haciéndolas más resistentes a los periodos de calor y sequía. El riego debe efectuarse a primera hora de la mañana o después de la puesta del Sol.
Medidas sencillas pero eficaces
El verano es una época en la que se generalizan las restricciones de agua, afectando a menudo a la mayor parte del país. Por ello, conviene prepararse durante la estación más lluviosa, por ejemplo, instalando colectores de agua de lluvia y depósitos de almacenamiento, para no quedarse sin agua cuando se instale el clima cálido y seco, como ocurre actualmente.
Considere también proporcionar sombra, ya que puede resultar crucial durante las olas de calor. La instalación de estructuras de sombra, toldos o cubiertas temporales sobre las plantas crea zonas sombreadas que ayudan a mantener bajas las temperaturas en el jardín; lo ideal es hacer coincidir estos periodos de sombra con las horas de más calor del día.
También puede considerar la asociación de cultivos, utilizando plantas altas para brindar protección natural a las de menor altura. Es aconsejable elegir especies altas que toleren bien el calor, asegurándose, no obstante, de que no «canibalicen» a las plantas más delicadas y de crecimiento bajo.
Por último, si el calor es un problema recurrente cada verano, tal vez deba replantearse la elección de los cultivos. Opte por plantas más resistentes a los periodos prolongados de calor y sequía, como las hortalizas de raíz capaces de aprovechar la humedad del subsuelo u otras especies que requieran poca agua.
Référence de l'article
Leïla Reniaume. (2026). Cette semaine est décisive : comment aider vos plantes à résister à la chaleur annoncée.