Como si fuera Marte: una gran tormenta de arena barre el oeste de Irak y provoca que se haga de noche en pleno día

Una intensa tormenta de arena ha azotado la provincia de Al Anbar, en Irak, creando un denso muro de polvo sobre carreteras y zonas urbanas. La visibilidad se ha reducido drásticamente y las autoridades locales piden extremar las precauciones.
Al Anbar, en el oeste de Irak, una de las dieciocho gobernaciones que conforman este país árabe, ha quedado envuelta en una espectacular tormenta de arena que ha transformado el paisaje en cuestión de horas, con estampas que nos recuerdan a la del planeta Marte.
Un enorme muro de polvo avanzó sobre carreteras, barrios residenciales y zonas comerciales, reduciendo drásticamente la visibilidad, complicando la movilidad tanto de vehículos como de peatones y generando un grave problema de salud pública.
Las imágenes captadas por los testigos del evento y difundidas a través de las redes sociales, muestran el cielo teñido completamente de naranja y una densa cortina de arena cubriendo el horizonte.
Cielos naranjas y carreteras sin visibilidad
Este fenómeno meteorológico, frecuente en regiones áridas de Oriente Medio, ha generado importantes complicaciones en la que es una de las provincias más extensas de Irak. En Al Anbar, miles de conductores se han visto obligados a circular a muy baja velocidad o incluso detenerse por completo ante la imposibilidad de ver la carretera con claridad.

La arena suspendida en el aire también ha obligado a la población a permanecer en el interior de sus viviendas como medida de prevención, ya que este tipo de tormentas suele provocar irritación ocular, dificultad para respirar y un aumento de consultas médicas relacionadas con asma y afecciones pulmonares.
Por ello, las autoridades locales han recomendado evitar desplazamientos innecesarios, especialmente durante las horas de mayor intensidad del temporal. Además, se insiste en el uso de mascarillas y protección ocular para reducir los efectos del polvo en suspensión, especialmente entre personas con problemas respiratorios, ancianos y niños.
Un desafío también de salud pública
Irak lleva años enfrentándose a episodios cada vez más intensos de tormentas de arena. Fenómenos se han vuelto más frecuentes debido a la desertificación, la escasez de lluvias y el avance del cambio climático, factores que agravan la degradación del suelo y facilitan el levantamiento de grandes masas de polvo.
| Una enorme tormenta de arena cubre Irak de un naranja apocalíptico, oscureciendo el cielo y reduciendo la visibilidad a casi nada.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) April 14, 2025
Unas 2000 personas han sido hospitalizadas por problemas respiratorios. pic.twitter.com/U7dua61NUh
Aunque en esta ocasión el epicentro se ha situado en Al Anbar, otras regiones del país también suelen verse afectadas por estas tormentas. En episodios anteriores, llegaron a producirse miles de hospitalizaciones por problemas respiratorios. Por ejemplo, en abril de 2025, más de 3.700 personas necesitaron atención médica en Irak por incidentes relacionados con una tormenta de arena similar, mientras que en años anteriores la cifra llegó a superar los 5.000 afectados.
Convivir con este tipo de fenómenos es una realidad cada vez más habitual en Irak. De hecho, el Ministerio de Medio Ambiente iraquí ya ha advertido de que el número de “días de polvo” podría aumentar notablemente en las próximas décadas, lo que no solo altera la rutina diaria de la población, sino que también representan un serio desafío para la salud pública, el transporte y la actividad económica de todo el país.