10 refugios climáticos en Europa para huir del calor extremo durante las vacaciones de agosto
Estos destinos cuentan con la combinación de océano, montaña, vegetación y humedad que mantienen las temperaturas a raya y suavizan el ambiente, volviéndolos más agradable y compatible para las vacaciones.

Una lista elaborada por Forbes España determina cuáles son los 10 grandes destinos vacacionales de Europa que se consideran, a su vez, refugios climáticos naturales y enclaves que mantienen temperaturas estivales más suaves.
Según el CREAF (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales), un centro público de investigación constituido como consorcio entre diversas entidades públicas, un refugio climático es una zona natural o urbana que ofrece unas condiciones ambientales benignas para protegerse de un contexto desfavorable: exceso de calor, escasez de agua o acceso deficiente a un hábitat adecuado, entre otros.
Los tipos de refugios climáticos y sus objetivos principales
Podemos encontrar refugios climáticos en un parque, un paseo o una rambla con arbolado y zona de fuentes o con acceso a agua natural, como un río o una playa. Las condiciones de cada refugio climático determinan si benefician más a una especie o a otra incluida la humana, dependiendo de las necesidades de cada una y de la situación desfavorable que estemos afrontando.
Tipos de espacios
- Interiores: Bibliotecas, centros cívicos, museos y oficinas adaptadas con aire acondicionado o climatización.
- Exteriores: Parques urbanos, plazas con abundante sombra, áreas verdes y fuentes de agua.
Objetivos principales
- Salud: Proteger a grupos vulnerables como adultos mayores, niños pequeños y enfermos crónicos frente a golpes de calor.
- Bienestar: Facilitar el descanso, acceso a agua potable para la hidratación y estancias seguras durante las olas de calor o frío extremo.
Madeira, Portugal pic.twitter.com/J2GDVjZx7Z
— WORLD 2026 (@W0rld2026) August 9, 2026
¿Cómo se evalúa un posible refugio climático?
Para medir la calidad de un posible refugio climático, se utilizan estos indicadores.
- Porcentaje de sombras naturales de árboles y arbustos.
- Porcentaje de superficie natural.
- Fuentes de agua potable para las personas y puntos de agua para los animales, como balsas o estanques.
- Varias elevaciones y orientaciones que forman montañitas, pequeños valles, entre otros, favorece que haya microhábitats, que pueden actuar como refugios climáticos.
- Tipo de vegetación: las especies de hoja caduca ofrecen sol en invierno y sombra en verano. Las de hojas más anchas hacen sombras más densas. Las autóctonas tienen requerimientos más adaptados.
- Hábitat, descanso y escondrijos para dormir y reposar con tranquilidad, esconderse de los depredadores, etc.
- Interacción entre animales domésticos y salvajes: uno de los grandes problemas para las especies salvajes en los parques urbanos es la interacción con animales de compañía, como las colonias de gatos.
Refugios climáticos en las ciudades vs en la naturaleza
Existen diferencias entre los refugios climáticos en las ciudades y en la naturaleza. La naturaleza es heterogénea y en ella se puede encontrar una gran diversidad de microambientes que pueden actuar como refugios, a diferencia de las ciudades.

Los refugios climáticos de la naturaleza pueden tener una conectividad con otros ecosistemas naturales que los pueden hacer mucho más accesibles, mientras que un refugio climático en las ciudades puede estar mucho más aislado, siendo éste un filtro muy importante para averiguar qué especies pueden aprovecharlo.
El efecto “isla de calor” en el caso de las áreas urbanas es especialmente preocupante, porque aumenta el riesgo de sufrir golpes de calor, tanto en humanos como en otros animales y plantas. Por eso, existen proyectos para introducir refugios climáticos en las ciudades con bosques urbanos o para llenar de naturaleza los patios de las escuelas.
Todas las especies, y no sólo la humana, pueden beneficiarse de los refugios climáticos, puesto que las necesidades de las personas y otras especies de animales y plantas son muy parecidas: refrescarse en verano, calentarse en invierno, descansar y dormir, alimentarse e hidratarse. En el caso de los humanos hay determinados grupos que pueden obtener un mayor beneficio de los refugios climáticos, como las personas mayores y las más vulnerables.
Estos son los 10 destinos “Refugio Climático”, según Forbes
'Los diez refugios climáticos de Europa: el nuevo lujo del siglo XXI', es la lista que ha publicado Forbes y analiza cómo el aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia e intensidad de olas de calor están modificando las preferencias turísticas y residenciales en el continente europeo.
El análisis destaca que seis de los diez destinos están vinculados a la fachada atlántica europea: Azores, Madeira, Sintra, Bretaña, La Rhune y los parques nacionales de Dartmoor y Exmoor, con la influencia del Atlántico como uno de los grandes reguladores térmicos de Europa.
El 60% de estos destinos se concentra entre Portugal y Francia, cada uno con 3 destinos, equivalentes al 30% de la selección: Azores, Madeira y Sintra en Portugal, y la Bretaña, Cap Corse y La Rhune en Francia. Mientras, España, Italia, Alemania y Reino Unido aportan un refugio cada uno.
Estos destinos cuentan con ventajas naturales que permiten moderar los extremos térmicos: proximidad al océano o grandes lagos, altitud, presencia de masas forestales, circulación de vientos y nieblas que ayudan a mantener temperaturas inferiores a las que se alcanzan en grandes ciudades durante el verano.
Se empiezan a valorar más factores como las noches más frescas, la calidad del aire, el acceso a la naturaleza y la posibilidad de reducir el uso permanente del aire acondicionado. En un continente que cada vez está más expuesto al calor extremo, Forbes plantea el nuevo lujo en poder abrir la ventana durante el verano.
Referencia de la noticia
Forbes España. (2026). Los diez refugios climáticos de Europa: el nuevo lujo del siglo XXI.