El deshielo de la Antártida se ha relacionado con un posible "lado positivo" para el clima: el hierro alimenta a las algas que absorben CO₂. Pero nuevos datos de campo sugieren que se ha sobreestimado el aumento de hierro.
El deshielo de la Antártida se ha relacionado con un posible "lado positivo" para el clima: el hierro alimenta a las algas que absorben CO₂. Pero nuevos datos de campo sugieren que se ha sobreestimado el aumento de hierro.
Los picos anómalos en la vibración natural de la Tierra intrigan a los científicos y plantean preguntas sobre sus posibles efectos en la salud humana.
Los investigadores estiman que el núcleo de la Tierra podría ser la mayor reserva de hidrógeno del planeta, con una cantidad hasta 45 veces superior a la que contienen actualmente los océanos.
Un fascinante estudio desvela una anomalía prehistórica gigantesca. Nuestro planeta sufrió alteraciones catastróficas en su coraza protectora durante milenios, dejando una huella imborrable en las profundidades oceánicas del Atlántico.
Durante siglos, las turberas acumularon carbono, pero luego las drenamos para cultivar y se transformaron en fuentes de emisiones. Un estudio en Noruega midió cuánto hay que subir el agua para eliminar las emisiones.
En todo el mundo, las olas de calor afectan gravemente a las poblaciones, no solo directamente en la salud, sino también en recursos esenciales como el agua, la energía y la agricultura.
El científico británico advirtió que el crecimiento de la población, el consumo de energía y la crisis climática podrían hacer que el planeta sea inhabitable en seis siglos, argumentando que la exploración espacial es la única forma de preservar la especie humana.
Un grupo de geólogos descendió simbólicamente hasta las entrañas del planeta para entender por qué el campo magnético terrestre se comporta de forma tan caprichosa, descubriendo que el motor de la Tierra no funciona como se creía.
El descubrimiento de una cepa bacteriana oculta en una capa de hielo de 5.000 años de antigüedad en una cueva subterránea de Rumania puede representar una oportunidad para desarrollar nuevas estrategias para prevenir el aumento de la resistencia a los antibióticos.
El científico del clima Ed Hawkins, de la Universidad de Reading, Inglaterra, creador de las famosas franjas de calentamiento, muestra cómo los satélites y los océanos resaltan una firma innegable: el calentamiento global es de origen humano.
Un estudio liderado por el Instituto Max Planck revela cómo el agua dulce del deshielo antártico funciona como un "freno" para las corrientes profundas, amenazando el equilibrio climático global más rápido de lo que imaginamos.
Un vasto sector del sur del océano Índico se está volviendo menos salado a un ritmo inédito. El fenómeno, vinculado al cambio climático, podría alterar corrientes globales, modificar el clima y afectar ecosistemas marinos en todo el planeta.