Sigue activo el clima espacial, gracias a la región solar 4366. Las manchas ya apuntan a la Tierra y aunque no todas generan CME, continua vigilancia por posibles llamaradas.
Sigue activo el clima espacial, gracias a la región solar 4366. Las manchas ya apuntan a la Tierra y aunque no todas generan CME, continua vigilancia por posibles llamaradas.
Una nueva investigación advierte sobre los riesgos biológicos y éticos de la reproducción humana en el espacio. Radiación, microgravedad y falta de normas internacionales obligan a abrir un debate científico antes de que la tecnología avance más rápido que las regulaciones.
unos astrónomos detectaron por primera vez en el espacio una compleja molécula con azufre, vinculada a compuestos hallados en meteoritos. El hallazgo sugiere que los ingredientes químicos de la vida se forman mucho antes del nacimiento de las estrellas.
La región solar AR 4366 está despertando gran interés y atención, ya que sus dimensiones han crecido enormemente en solo tres días y ya ha producido 60 erupciones, incluida la tercera más potente de los últimos seis años.
Los astrónomos han descubierto un objeto celeste peculiar a miles de años luz de la Tierra, un objeto esférico cuyo origen no logran identificar.
Una llamarada solar X8.1 en la Región 4366, mantiene activo el clima espacial. Se prevén posibles Eyecciones de Masa Coronal el 4 de febrero con efectos indirectos en la Tierra.
¿Por qué el firmamento nocturno no luce como un manto de luz brillante? Todo tiene que ver con la expansión cósmica y la vida finita de las estrellas más lejanas.
La explosión solar de hoy es la tercera más potente de los últimos seis años: una llamarada de clase X8.1. Se esperan tormentas geomagnéticas masivas en la Tierra entre el 4 y el 5 de febrero. Pero la mancha solar que la generó podría traer eventos aún más impresionantes.
Alrededor de la Tierra existe una región invisible donde partículas energéticas quedan atrapadas por el campo magnético, un escudo natural, clave para la vida y la exploración espacial.
Durante siglos, contemplamos la oscuridad del firmamento nocturno, pero investigaciones recientes revelan que, si sumamos toda la luz estelar, el universo posee un tono que nos recuerda a algo delicioso.
En un nuevo artículo, los astrónomos discuten en qué regiones debemos enfocar la búsqueda de vida fuera de la Tierra y en cuáles no.
Aunque no representa peligro para la Tierra, el asteroide 2024 YR4 mantiene expectante a la comunidad científica. Su posible impacto con la Luna abriría una ventana inédita para observar colisiones espaciales reales y mejorar el conocimiento del Sistema Solar.